Metro de Madrid reintroduce a los ‘empujadores’ para llenar sus vagones y reducir las multitudes en los andenes.
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Regresan los empujones en el Metro de Madrid. No solo se trata de los pasajeros que buscan espacio para descender de trenes saturados, sino que la red de metro ha reincorporado personal destinado a facilitar el flujo de los viajeros. Estos empleados tienen la tarea de maximizar el número de personas que pueden ingresar a cada convoy.
Según ha podido comprobar Es lo que Somos Madrid en la estación de Embajadores (línea 3) y lo que varios usuarios han denunciado en redes sociales, donde emplean el término “empujadores” para describir a estos profesionales. Su rol es intensificar el flujo de ciudadanos en cada trayecto y asegurar la seguridad de los pasajeros al cerrarse las puertas.
“Tuve que dejar pasar cuatro trenes, iban llenos”, comenta una usuaria en una entrevista con este medio. “Un día más de infierno en el trayecto a casa. Las aglomeraciones no han disminuido, aunque han asignado como cinco vigilantes en el andén. ¿De qué sirve tanto refuerzo si las condiciones no mejoran dentro del vagón? ¿O son solo los empujadores?”, pregunta Javier en X. “La solución del Metro es tener empujadores en los andenes para que entremos como sardinas en lata. Así se presenta Madrid, según Isabel Díaz Ayuso”, expresa otro usuario. “Línea 3 Embajadores, con empujadores y hoy con un vagón que no abría puertas… seguridad ante todo. Después la línea 5 no admite viajeros… todo está en orden”, protesta otra cuenta.
Miryam describe cómo operan estos empleados, que en lugar de utilizar el contacto físico, alientan a la gente a seguir subiendo a los trenes a pesar de la multitud: “¿Ha aumentado el Metro la frecuencia? No, han puesto empujadores. Personas con chaleco amarillo que gritan aún hay espacio, pasen, pasen. Metro de Madrid, hacinamiento total”.
Fuentes de Metro consultadas por este medio aseguran que “no es algo novedoso; Metro organiza un dispositivo de personal siempre que se prevé una acumulación de viajeros”. Aclararon que “en este caso, debido a las obras en Madrid y en la línea 6, se desplegaron desde el 6 de septiembre 120 personas en varias estaciones para distribuir a los viajeros en el andén y facilitar el movimiento, evitando concentraciones en un solo lugar mientras otros permanecen vacíos”. Al ser preguntados si estos trabajadores fueron incorporados para esta tarea o simplemente reubicados, indicaron que “son técnicos o jefes de línea, cuyas funciones incluyen esta labor”. No han especificado aún las líneas o estaciones donde se está aplicando esta estrategia.
El contexto de gran congestión en el transporte de Madrid, exacerbado por el cierre de la línea circular entre Moncloa y Legazpi y desvíos vehiculares por trabajos en diversos puntos de la ciudad, ha llevado a la reaparición de un rol no visto en la capital desde hace ocho años. Fue en febrero de 2017, tras el cierre de la línea 8, que se incrementó notablemente el número de viajeros en estaciones de la línea 4, especialmente Avenida de América. En aquel entonces, la Comunidad de Madrid, bajo la dirección de Cristina Cifuentes, implementó temporalmente esta figura de técnicos que actuaban como empujadores.
Empujones en el Metro y tensiones en Cibeles
Las críticas hacia la operativa del Metro, especialmente las grandes aglomeraciones, han resurgido en el debate político. Este lunes, el portavoz en funciones de Más Madrid en Cibeles, Eduardo Rubiño, expresó que hay “caos” en la gestión por parte del Gobierno municipal, incluyendo imágenes de basura acumulada en las calles. El concejal de la oposición indicó que los problemas de circulación siguen “sin que el Ayuntamiento de Madrid o la Comunidad de Madrid hagan algo en sus competencias para solucionarlo”.
“Enfrentamos un problema estructural; el sistema no soporta una sobrecarga mínima. Faltan 400 conductores de Metro y hay una necesidad de 200 turnos de autobuses de la EMT [Empresa Municipal de Transportes de Madrid]. No es suficiente con soluciones paliativas. Llevamos semanas soportando esta situación, con viajeros hacinados en los vagones y siendo empujados incluso por los empujadores para que quepan en los trenes”, añadió el concejal.
Reyes Maroto también utilizó la palabra “caos” el pasado 10 de septiembre en declaraciones a los medios desde la estación de Ciudad Universitaria (una de las más afectadas por el cierre de la línea 6). La portavoz socialista en Cibeles describe “un modelo caótico, que genera problemas a los madrileños, que no está a la altura de una ciudad como Madrid”.
Este lunes, el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, respondió a estas críticas. Su administración se encarga de parte del dispositivo desplegado a causa de la obra de la A-5 y de gestionar la EMT, que pone en marcha varias líneas de autobuses alternativas. El alcalde reconoce que “hay problemas”, pero pide a Maroto “que aporte datos que realmente justifiquen que existe el caos”. “No hay ese apocalipsis que la izquierda pinta sobre Madrid. En la A-5 no hay condiciones normales, pero ustedes [los periodistas que ha atendido sobre el terreno de los trabajos] no ven atascos. Los madrileños no son rehenes; votaron por un programa electoral que prometía ejecutar las obras de la A-5 y la de Ventas”, sostiene Almeida.
Más quejas desde el Gobierno central
La situación continúa generando críticas por parte del Gobierno central. El ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López, compartió imágenes de aglomeraciones en andenes de diversas líneas. “Un día más yendo a trabajar o estudiar con buen ánimo y puntualidad”, ironizó el también secretario general del PSOE madrileño. “¿Acabaremos teniendo empujadores oficiales?”, se preguntó López en un mensaje en su cuenta de X.
También ha insistido en sus reproches el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. En una publicación en X, afirmó que “Madrid entra en su cuarta semana de caos en el Metro”. “No quisiera estar en los zapatos de quienes están gestionando esta situación”, agregó.
Las líneas 5 y 10 de Metro han aumentado en un 9% sus frecuencias debido a las obras de la A-5. Además, se ha implementado un refuerzo del 14% y 11%, respectivamente, a causa del corte de la línea circular. La línea 1 tiene hasta un 14% más de trenes en circulación, la 3 un 13% y la 2 un 6%. Metro también informó que las obras han llevado a incrementar en un 13% los trenes de la línea 4, un 10% los de las líneas 8 y 12, y un 8% los de la 10B. Por su parte, la línea de Metro Ligero 1 también goza de un mayor número de trenes en servicio. Sin embargo, ante las quejas, las imágenes de aglomeraciones y la necesidad de empujadores, la respuesta no ha logrado satisfacer las nuevas demandas de un Madrid en constante obra.
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