La «narco-iglesia» de San Antón, dirigida por el Padre Ángel, continúa sumida en el caos: «Habrá víctimas si esto persiste».
Infierno de drogas y violencia. Esta es la cruda realidad en la «narco-iglesia» de San Antón, administrada por el controvertido Padre Ángel. Los residentes de Chueca han estado soportando durante varios años una variedad de delitos perpetrados por los indigentes a quienes el eclesiástico ha acogido en la parroquia. Desde tráfico de drogas, robos, peleas constantes y hasta actos sexuales. Un sufrimiento que no cesa debido a las acciones del Padre Ángel, -una figura muy cuestionada por la comunidad- y la pasividad del ayuntamiento.
«La situación es insostenible. Ha incrementado el tráfico de drogas, hay más suciedad, peleas, navajazos y más de cinco vecinos han sido víctimas de agresiones físicas. Se realizan más de diez intervenciones policiales a diario. No hay otra iglesia como esta en el mundo. Los propietarios están comenzando a poner a la venta sus casas. No pueden aguantar más. Estamos atrapados», denunciaba hace un tiempo Esteban Benito, presidente de la Asociación de Vecinos de Chueca.
La parroquia ha sido etiquetada como «narco-iglesia» por los residentes debido a la venta de drogas en la casa de Dios y sus alrededores, un hecho denunciado en innumerables ocasiones por los vecinos. «Este sacerdote trae el infierno a la tierra y no tiene nada de filántropo», afirmaba uno de los habitantes.
«Va a haber muertos si esto sigue como está»
«El Padre Ángel ha tomado posesión de un edificio clasificado como Bien Cultural, que es de propiedad municipal, es decir, pertenece al ayuntamiento, el cual es el máximo responsable de lo que está sucediendo aquí. Va a haber muertos si esto continúa así», advertía Esteban Benito. No se equivocaba, ya que, cinco años después, la situación no ha mejorado y los vecinos siguen soportando este infierno de drogas y violencia.
En este contexto, el Padre Ángel asumió el mando de esta parroquia en Chueca en 2015 para acoger a estas personas sin hogar y proporcionarles desayuno y comida tras la cesión del edificio por el Arzobispo Cardenal Carlos Osoro a Mensajeros de la Paz.
Los vecinos son conscientes de que nadie se atreve a actuar, ya que el Padre Ángel es una figura muy influyente, pero exigen al Arzobispado que recupere el espacio y al Ayuntamiento que tome medidas para resolver este conflicto. De no actuar, los residentes seguirán colgando carteles de «se vende» con la finalidad de trasladarse a un lugar más seguro.
Por otro lado, también hay malestar entre los vecinos de Mejorada del Campo en Madrid, tras la decisión del Padre Ángel de instalar una mezquita en la catedral de Justo. Esta mezquita se estableció en el baptisterio de la parroquia tras el fallecimiento de Justo Gallego en noviembre de 2021.



