Fin a una pesadilla para el Real Madrid.



Sure! Here’s the rewritten content while keeping the HTML tags intact:

Kylian Mbappé ya no falla desde el punto de penalti. En esta temporada, el francés ha anotado 15 goles –13 con el Real Madrid y dos con la selección de Francia–, y cinco de estos han sido desde los once metros. Hasta ahora, su porcentaje en las penas máximas este año es digno de elogio: un 100% de efectividad. De los cinco intentos que tuvo –todos con el Real Madrid–, el delantero convirtió los cinco. Dos en Liga –osasuna y Levante– y tres en la Champions League –doblete frente al Olympique de Marsella y otro contra el Kairat Almaty–. El más reciente, en Kazajistán. Muchos dicen que ejecutar un penalti es una tarea «sencilla». Sin embargo, el año pasado, Kylian Mbappé demostró que no es tan fácil.

Mbappé y su etapa oscura desde los once metros

La temporada pasada, Kylian Mbappé tuvo una etapa complicada desde los once metros con el Real Madrid. Su campaña en 2024-25 desde el punto penal comenzó de la mejor manera. En Liga, el francés tuvo tres penas máximas en septiembre. Todas terminaron en las redes rivales. No obstante, a finales de año, llegó la crisis.

Todo comenzó en Anfield, en la Champions League. Contra el Liverpool, Kylian Mbappé tuvo la oportunidad de revivir un partido donde el Real Madrid apenas había aparecido. Tras el gol de Alexis Mac Allister, el delantero tuvo la oportunidad de igualar la contienda desde los once metros. Sin embargo, el exjugador del Paris Saint-Germain dudó. Caoimhín Kelleher adivinó su dirección y, posteriormente, los ‘Reds’ sellaron el encuentro con un nuevo tanto de Cody Gakpo… desde el punto de penalti.

Apenas una semana después, Kylian Mbappé tenía la oportunidad de «redimirse». En otro escenario complicado, esta vez ante el Athletic Club en San Mamés, se repetía el guion. En el minuto 53, Álex Berenguer abrió el marcador para los vascos. Pero, apenas un cuarto de hora después, llegó una pena máxima para el Real Madrid. Kylian tomó el balón, lo posicionó en el punto de penalti y disparó. Siete días antes, Caoimhín Kelleher había adivinado su dirección. Sin embargo, aquella noche de diciembre, Julen Agirrezabala le volvió a negar el gol.

Un mar de dudas con Ancelotti

Estos dos penaltis fallados consecutivamente reavivaron el debate sobre quién debería ejecutar los penaltis. Bajo el mando de Carlo Ancelotti, la situación era un poco «libre». No había una jerarquía definida. Vinicius, Jude Bellingham, Kylian Mbappé e incluso Federico Valverde se turnaban para ejecutar desde los once metros. A pesar de esos dos fallos, Kylian fue el que más penaltis pateó y convirtió. Durante la temporada, con la camiseta blanca, el francés lanzó diez penaltis: anotó siete y falló tres –70%–. El último que falló fue en la despedida de Carletto, ante la Real Sociedad. Sin embargo, marcó en el rebote de Unai Marrero. Se podría considerar un ‘semifallo’.

En cuanto a los otros tres, el balance es un poco menos favorable. Vinicius es el segundo en la lista detrás de Kylian. Tiró seis penas máximas: convirtió cuatro y falló dos –66.7%–. Y al igual que Kylian, qué dos penales. El primero, contra el Atlético de Madrid en el regreso de los octavos de final de la Champions League. El brasileño envió el balón a la grada. Contra el Valencia, en el Bernabéu, también pudo haber salvado los tres puntos… pero no. El Madrid perdió aquel día en casa frente a los valencianistas. Jude Bellingham, con un 50% de acierto: convirtió uno y falló el otro. También contra los ‘chés’, pero en Mestalla. Federico Valverde, ni siquiera logró convertir. El uruguayo solo tuvo una oportunidad, y Bono le dijo que no. Esto ocurrió en el empate a uno contra el Al Hilal, cuando Xabi Alonso ya estaba en el cargo.

La llegada de Xabi Alonso lo aclaró todo

Este año, ya no hay dudas. Con Xabi Alonso, todo es más claro. En esta temporada, el Real Madrid ha tenido cinco penaltis. Todos fueron ejecutados por Kylian Mbappé… y todos terminaron en el marcador. La jerarquía es evidente. Mbappé es el primero en la lista. Si no está en el campo, otro podrá ejecutar. Pero mientras el francés esté presente, todas las penas máximas serán suyas. No hay discusión posible. Es el killer de Xabi, y lo será hasta el final.

Start typing and press Enter to search