Alojamientos no autorizados en Parque de las Avenidas: Madrid decreta su clausura.
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Un barrio que nunca había alzado la voz
El Parque de las Avenidas, ubicado en el distrito de Salamanca, es una zona apacible, mayormente habitada por ancianos y familias. Hasta este verano, no había sido escenario de ninguna manifestación. Sin embargo, esto cambió con las noticias sobre la apertura del Velvet Hostel, en la avenida de Baviera 9. En un local que anteriormente fue un centro de salud, según denunciaron los vecinos, se tenía la intención de transformarlo de un establecimiento hostelero a un centro de inmigración ilegal.
“Este barrio ha estado siempre en silencio. Aquí la gente no sale a la calle ni siquiera para solicitar un ascensor en el metro”, comenta Andrés, un vecino próximo al local. “La protesta de junio fue la primera en la historia del Parque de las Avenidas. Algunos llegaron incluso con andadores, éramos más de mil personas. Eso ya lo dice todo”.
De centro de salud a albergue de mochileros
El local, originalmente dividido en tres áreas correspondientes a diferentes comunidades de vecinos, fue arrendado por la empresa Europa Clase Canal SL, asociada al empresario egipcio-alemán Mohamed Zakaria Abdelsamad Ibrahim.
Las obras pronto despertaron la atención de los residentes e incluyeron, sin contar con permisos, la modificación de una sección del arco de la fachada, la apertura de dos puertas donde solo había una, el retroceso del muro en fachada, y la colocación de aires acondicionados cerca de ventanas residenciales sin la licencia correspondiente, lamentan los vecinos.
“Si yo abro un bar en mi casa y subo la música, me lo cierran al instante. Aquí han destruido la fachada, han realizado obras y han abierto sin licencia. Y seguimos esperando que se ejecute el cierre”, denuncian.
Cronología de un error administrativo
El expediente de licencia de actividad del hostel está marcado por un incidente que los vecinos consideran inaceptable:
- 2 de septiembre de 2025. La Agencia de Actividades del Ayuntamiento emite una resolución favorable de licencia antes de finalizar el plazo para que los vecinos presentaran alegaciones.
- 9 de septiembre. El propio Ayuntamiento revoca esa resolución, reconociendo la irregularidad formal. Según el documento, “no tuvo efectos jurídicos”.
Aunque esa revocación ocurrió, el documento inicial siguió circulando, a pesar de ser indicado que no contó con notificación oficial. El promotor lo presentó ante la Policía Municipal, que inicialmente dudó sobre la validez de la licencia, pero luego confirmó que no era válida.
Dicha decisión, marcada por un “error”, se tomó sin que los vecinos intervinieran ni pudieran alegar nada al respecto, eludiendo los plazos legales correspondientes.
“Es como si te llegara el embargo antes de recibir la multa: te dejan sin posibilidad de defensa”, explica un vecino.
Finalmente, el 29 de septiembre, el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, anunció el cese inmediato de la actividad, al carecer de licencia de funcionamiento. El alcalde Almeida agregó que, en caso de obtener permisos, el local solo podría ser destinado a hostel turístico, nunca a centro de acogida para inmigrantes.
¿Quién es el promotor?
El nombre del empresario Mohamed Ibrahim no es desconocido. Es el responsable de varios hostels en Madrid:
- Velvet Vallecas (Avenida Pablo Neruda), que los vecinos denunciaron como centro de acogida encubierto durante dos años y que actualmente está “cerrado por vacaciones”.
- Velvet Pacífico (calle Vigo), en el distrito de Retiro.
Además, en 2022, la Policía clausuró uno de sus establecimientos tras hallar a 19 personas en condiciones de hacinamiento, e Ibrahim fue investigado por presunta trata de personas, asunto que aún sigue abierto.
Los vecinos temen que en Baviera 9 se repita el mismo patrón: abrir como “hostel turístico” y, con el tiempo, funcionar como alojamiento subvencionado.
CEAR desmiente un acuerdo, pero admite contactos
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), una de las principales ONG que gestionan plazas de acogida, reconoció haber recibido una propuesta para utilizar Baviera 9 como alojamiento temporal. Sin embargo, en un comunicado oficial negaron rotundamente que se convirtiera en un centro estable.
Según CEAR, en su modelo de gestión se utilizan hostales y pensiones para estancias de entre uno y ocho días para solicitantes de asilo recién llegados, hasta que se les deriva a centros más adecuados. “En ningún caso el espacio de Baviera 9 sería usado como centro permanente de refugiados”, enfatizó.
Los vecinos, sin embargo, no confían: recuerdan que el de Vallecas acabó convirtiéndose en un centro saturado.
Qué denuncian los vecinos
Las quejas de los residentes no se limitan al temor por la inmigración. Hay un conjunto de denuncias urbanísticas y de convivencia:
- Ruidos constantes. Literas con cajones metálicos, duchas y climatizadores cerca de ventanas.
- Falta de insonorización. “Se oyen hasta los cajones de mochilas a las cuatro de la mañana”, cuenta una vecina.
- Alteración de fachada. Eliminación de arcos y apertura de nuevas puertas sin autorización.
- Inseguridad. Una salida de emergencia cuestionada en cuanto a su viabilidad en caso de incendio.
- Sobrecarga del entorno. El hostel podría albergar hasta 100 personas en un barrio sin servicios turísticos.
“Esto no es Gran Vía ni Malasaña. Aquí no hay nada turístico. ¿Qué hace un hostel en un bajo rodeado de gente mayor y niños?”, se pregunta un residente.
Un barrio con miedo
Más allá de la legalidad, el sentimiento entre los vecinos es de miedo e indefensión. Una anciana rompió a llorar en una reunión al recordar un robo que sufrió en la zona. Otros vecinos afirman no poder dormir debido al ruido.
“Estamos conteniendo nuestra frustración, pero si esto sigue abierto, se generará un conflicto. La paciencia tiene un límite”, sintetiza Andrés.
Precedentes en Madrid
El caso de Baviera 9 no es una excepción. En los últimos años se han dado situaciones similares:
- Velvet Vallecas. Abierto como hostel turístico, terminó acogiendo a docenas de inmigrantes durante más de dos años, hasta un cierre “por vacaciones” que nunca se revirtió.
- Pozuelo y Alcalá. Proyectos de albergues fueron detenidos tras la presión de los vecinos.
Estos antecedentes explican la desconfianza.
La postura del Ayuntamiento
El Ayuntamiento asegura que está actuando de acuerdo a la ley: inspecciones, levantamiento de actas y orden de cese. La Policía Municipal está vigilando que no continúe la actividad.
No obstante, los vecinos creen que la administración actúa con retraso y de manera demasiado laxa. “Se anuncian cierres en los medios, pero luego nadie actúa. Mientras tanto, el hostel sigue abierto”, denuncian.
Qué dice la ley
Abrir un hostel en un bajo residencial exige:
- Licencia urbanística y de funcionamiento. Sin ella, la actividad es ilegal.
- Compatibilidad con estatutos de comunidad. Si alguno lo prohíbe, no se puede establecer.
- Insonorización y salidas de emergencia. Requisitos obligatorios de seguridad.
- Respeto a la fachada. No se pueden alterar elementos comunes sin autorización.
El incumplimiento puede derivar en cierre inmediato, sanciones y cierre definitivo.
Qué viene ahora
El expediente administrativo sigue abierto. Los escenarios posibles son:
- Cierre definitivo si no cumple con la normativa.
- Licencia turística limitada, siempre que subsane las deficiencias.
- Judicialización: vecinos ya han planteado cautelares, recursos y denuncias ante la Fiscalía y el Defensor del Pueblo.
Paralelamente, los vecinos están organizando nuevas movilizaciones.
Entre la acogida y la legalidad
El Velvet Hostel de Baviera 9 ha sacado a la luz algo más que una infracción urbanística: un conflicto de modelo de ciudad. Entre la necesidad de recursos para la acogida, la proliferación de alojamientos turísticos y el derecho al descanso de los vecinos, Madrid enfrenta un caso que podría sentar un precedente.
Los vecinos lo resumen en una frase: “La ley es para todos. Si no tienes licencia, no puedes abrir.”
El futuro del barrio dependerá ahora de si esta máxima se cumple o vuelve a quedar en entredicho.



