El enfrentamiento imaginario entre Mbappé y Vini.
Sure! Here’s the rewritten content with the HTML tags preserved:
Buenos días, queridos galernautas. En la espera de lo que sucederá hoy en Nervión, donde el equipo de Negreira tiene la oportunidad de recobrar el liderato, el Real Madrid ocupó la primera posición de la tabla anoche tras vencer 3-1 al Villarreal en el Santiago Bernabéu.
Nuestro cronista Genaro Desailly no parecía completamente contento con el partido, ni tampoco con el doblete de un Vinícius destacado. Por mucho que tratemos de protegernos, el piperismo se infiltra en los lugares más inesperados, incluso en los muros de este castillo llamado La Galerna. Leed su crónica y notas, con la certeza de que será la última vez que os enfrentéis a su opiniones amargas sobre el partido. Somos conscientes de que esto no es lo que deseáis, y hemos tomado nota.
Marca afirma que Vini ha regresado, y nos preguntamos si alguna vez se fue del todo. Nos cuestionamos si tal vez hemos elevado nuestras expectativas demasiado, ya que acostumbrados a sus maravillas, le exigimos una continuidad en su excelencia que no corresponde a ningún ser humano. También nos preguntamos si algunos analizan su rendimiento a la luz del brillante desempeño de su compañero en ataque, como si se tratara de una competencia con un ganador y un perdedor.
Sin duda, los protagonistas no parecen verlo de esa manera. Siendo Mbappé el cobrador oficial de penaltis, decidió ceder a su amigo Vini el lanzamiento de uno, que fue transformado con algo de suspense. Todos parecen querer convertir esto en una lucha encarnizada entre Kylian y Vini, excepto ellos mismos.

Es gratificante observar que el piperismo no solo se infiltra, cual virus espasmódico, en los confines de La Galerna, sino que también es un pilar fundamental del diario As, desde los tiempos del querido Relaño. El diario parece sucumbir a la tentación de emitir un absurdo mea culpa por un supuesto favor al Madrid por parte del árbitro. Tal vez estamos tan acostumbrados al negreirismo que, cuando ocurren decisiones arbitrales correctas a favor del Madrid, nos sentimos estúpidamente culpables, tan condicionada está nuestra mente por la constante manipulación del sistema.
No, As, no hay polémica. El penalti lo es, ya que Rafa Marín (quien tuvo un gran partido) entró de manera imprudente a Vini dentro del área, derribándolo. Respecto a la expulsión de Mouriño, aunque se podría considerar rigurosa la segunda amarilla, lo cierto es que el lateral amarillo debía recibir la roja antes, en el minuto 20. Hubo un derribo sin balón a Mbappé para frenar su desmarque, donde Cuadra aplicó la ley de la ventaja, pero no mostró una tarjeta que era obligatoria. En resumen, antes de mostrarse la primera tarjeta, debió sacarse otra, la ‘tarjeta cero’, digamos. La segunda pudo ser discutible, pero la primera debió ser la segunda.
Por otro lado, ni As ni Marca mencionan la destacada media hora que disfrutaron Bellingham y Camavinga al entrar desde el banquillo, lo cual es, sin duda, una de las mejores noticias que dejó el encuentro. Ambos son jugadores claves para el futuro del club, comenzando por esta temporada, y brindaron actuaciones soberbias. El inglés, al ingresar al campo, fue un torbellino, creando dos ocasiones de inmediato, recuperando el balón del tercer gol y jugando con ambición. Mostró ser el Jude que todos conocemos. Camavinga, por su parte, realizó una demostración de potencia en el centro del campo, con criterio, clase y profundidad. Además, interceptó providencialmente un balón que podría haber significado el empate. Algunos han olvidado que el Madrid tiene en Eduardo al potencial mejor centrocampista de la próxima década. Una mala temporada le ha hecho perder el apoyo de muchos, a pesar de haber ganado dos Champions, dos Ligas y más, siendo importante en esos títulos. Qué mala memoria tiene el madridismo.

En la prensa catalana se centran en el encuentro de esta noche en Sevilla. Les inquieta Lamine. A nosotros también nos preocupa Lamine. Inclusive a Flick le preocupa Lamine. En la portada de Sport se les observa a ambos con semblante caído y apesadumbrado. Es comprensible. Por más que sus equipos médicos investigan, nadie logra determinar qué tipo de lesión sufre el delantero en su muñeca derecha.
Que tengáis un buen día.



