Mujeres perjudicadas por errores en el screening de cáncer de mama consideran el hecho como una «negligencia total que podría acarrear consecuencias legales» | Sociedad


La asociación de mujeres con cáncer de mama (Amama) expresa su profunda indignación ante la respuesta de la Junta de Andalucía sobre los retrasos en los diagnósticos del cribado de cáncer de mama, que fueron denunciados por ellas esta semana. No coinciden en que los problemas se deban a “errores” o “fallos” en el protocolo de información de este programa de prevención, sino que consideran que la falta de comunicación es una “absoluta negligencia que podría tener consecuencias penales”. Así lo han indicado en un comunicado emitido este domingo y firmado por su junta directiva y el servicio jurídico de la entidad.

“No aceptamos en absoluto, como parece sugerirse, que lo ocurrido pueda ser calificado de error, fallo o falta de comunicación,” subrayan en la nota, dirigiendo su reproche a las declaraciones del presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno, quien el viernes anunció un plan de choque que se presentaría esta semana para tratar de mitigar el malestar social y político generado por el escándalo de los cribados de cáncer de mama.

El presidente del gobierno andaluz explicó que, hasta ahora, las mujeres cuyos resultados habían sido dubitativos no recibían esta información de forma inmediata “para no generar un elemento de ansiedad”. “Ahora lo cambiaremos y daremos toda la información para que la paciente esté completamente informada, sabiendo que la probabilidad de tener cáncer es mínima, pero que al menos tenga conocimiento de esa información previa,” afirmó como uno de los cambios principales en el protocolo dentro de este plan de choque.

“Esa afirmación no solo considera un grave error, sino que también fomenta aún más la crispación. Ahora sí se está generando ansiedad entre las mujeres. La falta de información ha provocado más casos de cáncer, mayor gravedad y menos posibilidades de curación, todo a causa del tiempo transcurrido,” afirman las mujeres afectadas en su comunicado. Amama también exige a la Junta conocer el origen del problema en los cribados, que, insisten, consideran “una gravísima negligencia”. Recuerdan que esta fue una de las solicitudes hechas a la consejera de Salud, Rocío Hernández, durante la reunión que mantuvieron el jueves pasado, y hasta el momento no han recibido respuesta.

Las mujeres afectadas por los retrasos en los diagnósticos de los cribados también desconfían del número de afectadas que ha divulgado el Gobierno andaluz: 2.000 mujeres a las que se les contactará esta semana para revisar sus mamografías de los últimos tres años. Este es el número de pacientes cuyo screening no fue concluyente y a las que se decidió no informar, sino ir contactándolas en los meses siguientes para acordar con ellas una nueva cita para una nueva prueba.

El programa establece que a las que dan positivo se les comunica de inmediato, mientras que a las que dan negativo se les vuelve a llamar a los dos años para recordarles que deben realizarse el cribado de nuevo. Amama sostiene que el número de afectadas es mucho mayor, dado el volumen de llamadas que están recibiendo de mujeres que creen estar en ese limbo que la Junta decidió no avisar para no generarles más ansiedad. “Si desde Amama estamos recibiendo esas llamadas y aún no podemos cuantificarlas, no comprendemos por qué desde la Consejería siguen haciendo apreciaciones diarias y erróneas sobre el número de afectadas, creando así más confusión,” afirman desde la asociación.

Desde la Junta de Andalucía, su consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, afirmó este domingo que la administración responderá “con diligencia, seguridad y soluciones” a las 2.000 mujeres que están sufriendo los retrasos en su diagnóstico. “Se puede actuar ocultando el problema, pero el Gobierno andaluz lo ha reconocido, hemos pedido disculpas sinceras y estamos en la fase de ofrecer soluciones,” añadió el dirigente popular en relación a la reacción de la ministra de Igualdad ante el escándalo del mal funcionamiento de las pulseras antimaltratadores.

Sin embargo, como deja claro Amama en su comunicado, las reacciones del Gobierno andaluz ante su difícil situación no les satisfacen en absoluto y exigen que “se depuren responsabilidades hasta sus últimas consecuencias”. Moreno no descartó el pasado viernes que caigan cabezas, aunque prefirió priorizar la búsqueda de soluciones para las mujeres afectadas e identificar el problema a través de una auditoría. Las afectadas están considerando ir más allá, y el próximo martes se reunirán para estudiar con su equipo jurídico la posibilidad de emprender acciones legales.

IU ya ha presentado un escrito ante la Fiscalía para que se investiguen los acontecimientos, y el Defensor del Pueblo Andaluz anunció el viernes que está revisando los testimonios de las mujeres afectadas para iniciar una investigación de oficio. Este domingo, la asociación de consumidores Facua también ha informado sobre la creación de una plataforma para aquellas afectadas por la negligencia del Servicio Andaluz de Salud en la comunicación de los resultados de las mamografías.

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