Me marcho antes de que continúen quitándome lo que es mío.
La controversia tras el encuentro entre el Real Madrid y el Villarreal continúa. Aunque los blancos lograron la victoria, el equipo de Marcelino quedó muy molesto por varias decisiones, en especial por el penalti señalado a favor de Vinicius Jr y la acción que resultó en la segunda tarjeta amarilla a Mouriño.
“No hay nada. No le pega en la cara para nada. Puede que pites falta, pero para mí tampoco es falta; no es un ataque prometedor ni nada. Y el VAR no puede intervenir porque es segunda amarilla…”, dijo el exárbitro Iturralde González, sorprendido por lo ocurrido con el defensa del Villarreal.
Los futbolistas del submarino amarillo también expresaron su decepción tras el pitido final. “Luego viene el penalti. Para mí tiene que ser algo más, es un penalti que nos hace muchísimo daño porque con 1-0 estábamos en el partido. Solo hay que ver cómo se tira (Vinícius), se tira con los dos pies… Después hay que analizar la expulsión (de Mouriño), se posiciona delante (de Vinícius) y le echa. Si ya es complicado ganar en el Bernabéu, con estas decisiones es aún más difícil”, concluyó Santi Comesaña.
En medio de la controversia, una de las críticas más destacadas provino de Delfina Silva, esposa de Santiago Mouriño. En su Instagram, publicó una historia donde se le ve simulando que corre en las afueras del Bernabéu con el siguiente mensaje: «Me voy antes de que me sigan robando». Todo ello acompañado de un emoji de payaso y otro de risa, evidenciando su incredulidad.
Posteriormente, Delfina ha recibido numerosos comentarios negativos e insultos, de los cuales se hizo eco compartiendo una captura de pantalla en Instagram, añadiendo un ‘¡Mis primeros haters!’.
Las decisiones del árbitro condicionaron el encuentro, que culminó con una victoria del Villarreal, aunque los blancos también solicitaron un penalti a favor de Rodrygo. La crítica de la esposa de Mouriño no fue la única que resonó en redes sociales.
Juan Foyth, defensor del equipo de Marcelino, también compartió un tweet respondiendo a otra cuenta con un «Si opino me sancionan, amigo». La publicación se volvió viral, acumulando ya 44.000 me gusta y más de 4.000 retweets.



