Los comerciantes reabren sus negocios tras el susto en el centro de Madrid.
La farmacia situada en la calle Arenal 22 fue uno de los pocos comercios que permanecieron abiertos, a pesar de la zona acordonada.
Miércoles, 8 de octubre 2025, 19:23
El barrio de Ópera, donde se localiza el número 4 de la calle Hileras, lugar del edificio afectado, despertó este miércoles con la conmoción aún presente, aunque con el deseo de volver a la normalidad, especialmente entre los comerciantes del área, como los de la populosa calle Arenal, muchos de los cuales tuvieron que cerrar sus puertas. La policía y los bomberos continuaban este miércoles con la labor de limpieza de escombros, y los residentes de la calle Hileras necesitaban identificarse para acceder a sus hogares. «Estamos más tranquilos», comentaba Luis, uno de los vecinos.
Los negocios más perjudicados fueron los de Arenal, una vía comercial llena de tiendas de ropa, calzado, complementos y recuerdos. «El martes por la tarde estuvimos dentro de la tienda cumpliendo el horario, pero la cerramos. Preguntamos a la Policía, pero no nos ofrecieron mucha información», relataba un empleado de una zapatería. «Esta mañana al venir no sabíamos si nos dejarían abrir, pero no ha habido problemas y ha sido una mañana con actividad habitual», afirmaron los vendedores de la Casa de las Carcasas.
La farmacia en la calle Arenal 22 fue uno de los escasos establecimientos que siguieron operando, a pesar de estar en una zona acordonada. Aunque no recibieron muchos clientes, el puesto de atención a los heridos se ubicó a pocos metros, por lo que colaboraron con los servicios médicos. «La Policía nos pidió mascarillas», relataba una de las farmacéuticas, contenta de haber podido ayudar, pero «triste» por las cuatro muertes.


