Educación reducirá el número de estudiantes a 22 en primaria y 25 en la ESO en todo el país.


El Ministerio de Educación tiene la intención de establecer legalmente un máximo de 22 estudiantes por clase en educación primaria (actualmente son 25) y de 25 en la ESO (actualmente son 30). El alumnado con necesidades educativas especiales (principalmente, jóvenes con discapacidad y con TEA) contará, además, como el doble a efectos de la ratio de estudiantes por aula en todo el país. La propuesta fue presentada este jueves a los principales sindicatos de enseñanza en la segunda reunión específica sobre el tema, llevada a cabo en la sede del ministerio.

El documento presentado por el Gobierno también prevé un descenso de las ratios en educación infantil, bachillerato y FP Básica, aunque no especifica en cuánto sería. La reducción en las escuelas de infantil y primaria comenzará a aplicarse en septiembre de 2027, en la ESO en septiembre de 2028, y en bachillerato en 2029. Como es habitual en este tipo de reformas, la implementación será progresiva, empezando por los primeros cursos de cada etapa. Sin embargo, dado que debe estar en plena aplicación para septiembre de 2031, en primaria, que tiene seis cursos, tendrá que avanzar un poco más rápido que de año en año.

Reducir aún más las ratios en los centros con mayor número de alumnado vulnerable

La primera propuesta del ministerio, presentada en septiembre, contemplaba la reducción de ratios en los centros que matriculan a un alto número de estudiantes en situación de vulnerabilidad socioeconómica, una opción que también se incluye en esta segunda propuesta, que amplía los supuestos en los que se produciría dicha reducción.

Por ejemplo, se considera que los centros educativos matriculen a un número elevado de estudiantes con necesidades específicas de apoyo educativo. Esta categoría oficial es amplia e incluye no solo a los estudiantes con discapacidad o TEA, sino también a aquellos que presentan dislexia, discalculia, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), desconocimiento del idioma del aula, situaciones de desventaja socioeducativa u otras dificultades de aprendizaje.

Agilizar el proyecto de ley en el Congreso

El Ministerio de Educación pretende, siempre que haya un acuerdo con los sindicatos, llevar el anteproyecto de ley al Congreso antes de que finalice el año. El objetivo es que las primeras medidas, incluyendo la reducción de horas de clases que los docentes deben impartir a 18 horas en centros educativos de secundaria y 23 en colegios de infantil y primaria, entren en vigor el próximo curso.

El documento, redactado en formato articulado como borrador de la futura norma, incluye en su disposición adicional tercera que “en el plazo de un año desde la entrada en vigor de esta ley” se cambiará de manera reglamentaria (por decreto, sin necesidad de pasar por las Cortes) la ratio de estudiantes en educación infantil, bachillerato y FP Básica, y se establecerá un sistema para tratar de manera diferente a aquellos centros educativos que matriculan a una alta proporción de alumnado vulnerable.

Este decreto incluirá, específicamente, “los indicadores de referencia para determinar aquellos centros educativos en los que, al escolarizar a un número elevado de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, por estar ubicados en zonas de especial complejidad social o para mejorar las tasas de éxito, promoción, titulación y reducir las de abandono escolar, se requerirá la adopción de medidas concretas que faciliten una atención específica del alumnado, que podrían influir en una mayor adaptación tanto de las ratios máximas establecidas como de los recursos disponibles.”

El primer borrador del ministerio hacía referencia de manera genérica a la posibilidad de reducir las ratios en todo el sistema, y si se optaba por esta opción, proponía concentrar la reducción en aquellos cursos que se consideran más cruciales para el éxito educativo, coincidiendo, por ejemplo, con el cambio de etapa entre primaria y la ESO, o en los que el número de estudiantes por clase es actualmente muy alto. En concreto, sugería hacerlo en 5º y 6º de Primaria, 1º y 2º de la ESO, la FP Básica y en Bachillerato.

El Gobierno, que inició formalmente la negociación de la reforma del profesorado con los sindicatos a principios de año, dentro de la cual se incluye la cuestión de las ratios, pidió en aquella reunión de septiembre a los sindicatos que expresaran su opinión formal sobre dicha propuesta y cualquier cambio que consideraran necesario, comprometiéndose a intentar incorporarlo al proyecto de ley.

Para su aprobación, el Gobierno tendrá que obtener los apoyos necesarios en el Congreso.

El ministerio y los sindicatos celebrarán próximamente una tercera reunión sobre este asunto.

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