Jesús Gil utilizó las vacaciones de Miguel Ángel para transferirme al Deportivo.


Donato Gama da Silva (62 años) fue uno de los protagonistas del evento organizado por la asociación Los 50 ‘Iberoamérica y Atleti’, que tuvo lugar el viernes en la Casa América de Madrid. Fichado por el club rojiblanco en 1988 tras destacarse en un trofeo Carranza mientras se encontraba de camino a Brasil, pasó cinco años en el Atlético hasta que, a los 31 años, Jesús Gil consideró que ya era demasiado mayor.







Se trasladó al Deportivo, donde tuvo gran éxito hasta que a los 40 años decidió retirarse, formando parte de la era dorada del club gallego. Hoy repasa con MD su trayectoria y las complicaciones que tuvo con Javier Clemente, primero en el Atlético y luego en la selección española.

Los 50 le ha convocado para este acto de Iberoamérica y el Atleti. ¿Lo esperaba?





“Es muy bonito, estoy encantado. Estaba en Coruña y al enterarme, me puse a disposición, porque siempre es agradable volver a Madrid, especialmente por la afición del Atleti, que es mi hogar”.




Lee también

Javier G. Gómara


Se trasladó al Deportivo, pero la afición del Atlético siempre le ha tenido aprecio

“Nunca lo olvido. Lo discuto con mi esposa. Jugué diez años en el Deportivo, pero es difícil recordar un momento en que haya ido de regreso al Calderón y no haya recibido aplausos. Eso indica que la gente me quería mucho. Cuando me fui, sentí mucha tristeza por la afición, era un jugador querido, pero son cosas que ocurren. Me vendieron, fui al Deportivo, pero la afición nunca olvidó a Donato. Por donde paso en España, encuentro a seguidores del Atleti. Es el club que me brindó la oportunidad de venir a Europa y tener éxito”.




No tuvo muchos equipos a lo largo de su carrera, que se extendió hasta los 40 años

“Llegué al América a los 18 años y a los 21 me fui al Vasco de Gama. Era mi equipo de la infancia, mi ídolo era Roberto Dinamite. Jugar en Vasco era el máximo logro que podía alcanzar en Brasil, no tenía interés en ir a otro club grande. Estaba a punto de ser llamado por la selección brasileña, llevaba tres buenos años, pero mi sueño era venir a España desde el 83, que vine a España a jugar torneos. En el 84 jugué el Teresa Herrera y tengo una foto en el vestuario del Deportivo y mira qué irónico… Nunca pensé que dejaría el Atleti para ir al Deportivo”.




Horizontal

DONATO, JUGADOR DEL ATLÉTICO DE MADRID, FRENTE AL ESPANYOL EN EL ESTADIO DE SARRIA.

Desconocido / Propias

Jesús Gil quiso traspasarle porque consideraba que era mayor (tenía 31 años en ese momento)

“Sí, decía que estaba viejo, que me lesionaba. No entiendo cómo pasó. Me fui de vacaciones y tenía un contrato de renovación sobre la mesa. Miguel Ángel (Gil) me ofreció dos años más con una opción adicional. Él se fue de vacaciones y tampoco sabía que me estaban vendiendo. Lo vi hace dos años en Coruña y hablamos de ello, aprovecharon su ausencia para venderme. Él decía que iba a traer jugadores brasileños, un entrenador brasileño, para agradarme”.




«Estoy en Brasil y me llama Enrique Cerezo para informarme que me habían vendido al Deportivo. Lo primero que dije fue ‘¿Miguel Ángel lo sabe?’ Solo me dijeron que estaba de luna de miel y que fuera al estadio”


¿Fue la época de Jair Pereira?

“Sí, en ese entonces. Vino él, Moacir… Yo le decía que no se trataba de que hubiera un entrenador brasileño. No estaba contento y quería irme de vacaciones; al volver, si todo iba bien, firmaría el contrato. Estoy en Brasil y me llama Enrique Cerezo para decirme que me habían vendido al Deportivo. Lo primero que dije fue ‘¿Miguel Ángel lo sabe?’ Solo me dijeron que estaba de luna de miel y que fuera al estadio”.

Su fichaje por el Atlético en 1988 tampoco fue muy habitual…

“Vine con el Vasco a una gira por Europa y el último torneo era el Ramón de Carranza. Hice un partidazo contra el Cádiz y ya comenzaron a sonar rumores sobre mí en el Atleti. En la final contra el Atleti recuerdo un balón dividido con Juan Carlos. Ambos entramos fuerte. Tenía la maleta facturada en el aeropuerto de Jerez para ir a Madrid y luego a Río de Janeiro, pero me llamaron: ‘Donato, te quedas en Madrid, fichas por el Atlético’. Les dije que estaban bromeando y me informaron que Baltazar me llevaría a la oficina para discutir el contrato. Así que fue genial”.

Ganó dos Copas del Rey con el Atlético

“Estuve cinco años y sí, gané esos dos títulos. La de 1992 contra el Madrid, con goles de Futre y Schuster, fue especial, un partidazo. Fue fantástico estar esos años en el Atleti y luego fui a Coruña y allí me fue muy bien; ganamos títulos, otras dos copas en el Bernabéu, una de ellas en el centenario del Madrid. Tenía miedo porque dejaba un equipo grande que me quería para un equipo más pequeño y mira, en la 93/94 en el Depor luchábamos por la Liga y el Atlético por no descender. Al final, la decisión fue acertada, pero el cariño que me tiene la gente, cómo me han recibido aquí…”.

Saben que no quería irme del Atleti

“Uno me dijo que estaba triste conmigo, pero se lo expliqué y me perdonó. Otro me dijo que nunca olvidará el partido que jugué contra la Real Sociedad, cuando falleció mi hermana. Me sorprendía. Creo que dejé una buena huella”.

Habló anteriormente de Baltazar. Un delantero espectacular que quizás no tuvo el reconocimiento que merecía.

“Era un goleador nato. Tenía un olfato impresionante. En mi primera temporada, porque llegué justo después de él, marcó 38 goles en Liga, más de la mitad de toda la plantilla. Era un fenómeno, pero con la llegada de Clemente todo cambió. No contaba con él, nadie sabe por qué”.


«A Javier Clemente no le caí muy bien y a Baltazar tampoco. Creo que era algo personal»


Usted también tuvo algunas diferencias con Clemente…

“Sí, sí. A él no le caía bien. A Baltazar tampoco. Era difícil de entender. Yo jugaba, pero al mismo tiempo, él le decía al presidente que yo no era bueno para defender. Creo que era algo personal”.




Lee también

Chema G. Fuente

Carlos Martin, celebrando su gol con el Atlético de Madrid, junto a Antoine Griezmann y Thiago Almada.

Luego fue seleccionador y le costó mucho tiempo convocarle con España

“Me convocó, pero después del Mundial de 1994. Yo tengo la nacionalidad desde 1990 y Clemente salió ese año y luego fue nombrado seleccionador. Pensé que nunca iba a ser llamado. No iba con Brasil, no iba con España… Todo el mundo pensaba que iría al Mundial de Estados Unidos, pero no me convocaba, no había manera. Después del Mundial me llama y digo ‘no puede ser’. No estaban Hierro ni Guardiola. Goikoetxea (exjugador del Atlético y luego ayudante de Clemente) fue quien hizo presión para que me llamara. Debuté contra Dinamarca, fui el mejor y marqué. Tuve dos convocatorias más, marqué goles. Luego sí asistí a la Eurocopa de 1996. Si no hubiera sido por ese malentendido con Clemente, creo que podría haber jugado 40 o 50 partidos con la Selección, pero son cuestiones del fútbol”.

Start typing and press Enter to search