Más Madrid denuncia que Almeida hará pagar la tasa de basura a los inquilinos de viviendas sociales de la EMVS.
La controversia sobre la Tasa de Gestión de Residuos (TGR) sigue en aumento en Madrid. El partido Más Madrid ha denunciado que el Ayuntamiento, a través de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), trasladará el costo de la tasa de basuras a los inquilinos de viviendas sociales, una decisión que impactará a aproximadamente 10.000 familias en situación de vulnerabilidad.
Una decisión “cruel e inaceptable”, según Más Madrid
La concejal Lucía Lois ha acusado al alcalde José Luis Martínez-Almeida de “traspasar todas las líneas rojas” tras confirmarse en el Consejo de Administración de la EMVS que la empresa pública cobrará la tasa a los arrendatarios.
“Nos hemos enterado de que el gobierno de Almeida ha decidido cobrar la tasa de basuras a las familias que viven en alquiler social, las más vulnerables de nuestra ciudad”, declaró Lois. “Estamos hablando de 10.000 hogares afectados por una medida cruel e inaceptable”.
La edil también advirtió que la decisión viola la legislación nacional, dado que “no se puede trasladar un recibo al inquilino si no está claramente estipulado en el contrato de arrendamiento”.
Entre las familias afectadas se encuentran víctimas de violencia de género, personas con discapacidad y hogares monoparentales, según señaló la portavoz de Más Madrid.
Una medida que “castiga a los más vulnerables”
Desde el partido denuncian que la medida es un nuevo golpe económico a los madrileños con menos recursos y la consideran un “castigo injustificado”.
El portavoz en funciones del grupo municipal, Eduardo Rubiño, recordó que Más Madrid “ya se opuso a la creación de la tasa en el Pleno” y que el partido ha llevado la medida ante los tribunales al considerarla “contraria a la ley y socialmente injusta”.
“Almeida ya está cobrando su tasazo de basuras, diseñado de manera injusta y sin que un solo céntimo de los 300 millones que se prevé recaudar se destine a mejorar el servicio. Madrid está cada vez más sucia mientras el alcalde únicamente se preocupa por recaudar”, enfatizó Rubiño.
“Una chapuza jurídica y social”
Más Madrid describe la tasa como una “chapuza jurídica y social”, argumentando que el Ayuntamiento ha empleado indebidamente la figura de una tasa —en lugar de una prestación patrimonial de carácter público—, lo que podría hacerla ilegal.
Además, el partido critica la falta de criterios de justicia social, al no incluir bonificaciones por renta ni incentivos al reciclaje. “En determinados barrios, los importes se duplican al incluir residuos provenientes de actividades turísticas, mientras que las familias trabajadoras pagan lo mismo o más”, advierten.
La controversia se produce en medio del nuevo sistema de notificaciones de la Tasa de Gestión de Residuos, que desde septiembre se está comunicando por correo electrónico y SMS a más de 1,7 millones de contribuyentes.
Qué es la Tasa de Gestión de Residuos
La TGR establece un pago anual basado en el valor catastral del inmueble y el nivel de reciclaje del barrio: cuanto menor sea la tasa de separación de residuos, mayor será el importe a abonar.
En este primer ejercicio (2025), el pago se realizará en una única cuota, aunque a partir de 2026 podrá fraccionarse o domiciliarse al igual que el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
No obstante, la ley no especifica quién debe asumir el pago, si el propietario o el inquilino. En la práctica, generalmente lo hace el titular del inmueble, a menos que el contrato indique lo contrario.
Controversia legal y social
Más Madrid sostiene que la decisión de la EMVS viola la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) y los principios de protección a las personas vulnerables, dado que se trata de viviendas sociales cuyo propósito es asegurar un alojamiento digno y accesible.
“Es un abuso que un ayuntamiento cobre a las familias más pobres una tasa que debería asumir como propietario”, lamentó Lois, quien anunció que su grupo exigirá una rectificación inmediata y solicitará la comparecencia del concejal delegado de Vivienda para ofrecer explicaciones.
Entretanto, el Ayuntamiento de Madrid defiende la legalidad de la medida, argumentando que la tasa “responde al principio de quien contamina, paga” y que cada usuario debe hacerse cargo del costo de la gestión de sus residuos.
La controversia podría convertirse en un nuevo frente político entre Más Madrid y el Gobierno municipal, en un contexto donde la tasa de basuras ya ha generado un amplio rechazo entre asociaciones vecinales y colectivos sociales.


