El nuevo abogado de Ábalos estableció un perfil falso durante su tiempo como fiscal para mofarse de sus superiores.
Carlos Bautista, quien recientemente ha asumido el rol de abogado de José Luis Ábalos, generó hace más de diez años la controversia entre sus compañeros de la carrera fiscal al revelarse que, entre febrero y marzo de 2014, había utilizado un perfil falso en Twitter para criticar desde el anonimato a sus superiores en el Ministerio Público. Bautista, que fue fiscal de la Audiencia Nacional desde 2006 hasta 2024, cuando se trasladó al sector privado como abogado penalista, participó en la acusación pública en casos tan emblemáticos como el ‘Faisán’ y el juicio de los atentados del 11-M.
Según lo informado por ABC, el entonces representante de la Fiscalía utilizó un perfil ‘fake’ denominado @cespiralidoso para menospreciar a sus superiores en el Ministerio Público, comenzando por el fiscal general del Estado de esa época, Eduardo Torres-Dulce, quien se convirtió en blanco de sus críticas por cuestiones procedimentales en varios casos, como el chivatazo a ETA, el juicio del ‘caso Urdangarín‘ y el de las preferentes de Bankia.
No solo se dirigió contra el fiscal general; @cespirialidoso también despachó descalificaciones hacia Pedro Horrach, fiscal del ‘caso Urdangarin‘, a quien veía como un cortesano que no tomaba una decisión sin consultar a La Zarzuela; junto al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, a quien insinuaba que era un vago; e incluso a su superior inmediato, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, así como a otras altas figuras de la judicatura, como el presidente de la sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, a quien criticaba por ser ambicioso y débil.
Con el tiempo, Bautista, a través de su alter ego en redes, amplió su espectro de ataque para vituperar a la Guardia Civil, a la que llegó a comparar con las SS de Hitler; al entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; y a su ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, a quien consideraba de escasa cultura. También sus críticas alcanzaron a personalidades del momento, como el cardenal Rouco Valera y Esperanza Aguirre.
Borrado de los mensajes
La actividad en redes de @cespirialidoso se extendió durante aproximadamente un mes, hasta que se demostró que Bautista estaba detrás de esos mensajes y fue citado a explicar su conducta por sus superiores en el Ministerio Público. Bautista eliminó los mensajes y su comportamiento fue motivo de un expediente interno.
No es el único episodio polémico en el que el actual abogado de Ábalos se ha visto involucrado durante su carrera como fiscal. En 2019, según la Agencia Catalana de Noticias (ACN), informes de la Policía belga lo señalaron como sospechoso de haber participado en la colocación de unas balizas de seguimiento presuntamente destinadas a espiar al fugitivo Carles Puigdemont.
Los agentes belgas confirmaron la presencia del fiscal en el hotel donde se instalaron los dispositivos; sin embargo, su presencia se justificó al señalar que asistía a un proyecto jurídico de la Unión Europea en Bruselas.
Los jueces españoles se mostraron escépticos ante estas informaciones y Bautista no tuvo que ofrecer ninguna explicación después de que la Asociación de Fiscales lo respaldara.
Perfil conservador y cercano al PP
Con antecedentes en el Opus Dei y casado con una funcionaria del Cuerpo Nacional de Policía, Bautista es socio del despacho Chabaneix Abogados, especializado en derecho penal económico e internacional. Es conocido como una persona de perfil conservador y bien relacionada con el PP.
El mismo despacho madrileño destaca de Bautista su especialización «en materia de extradiciones y órdenes europeas de detención y entrega», además de su trayectoria vinculada a «la Fiscalía antidrogas y de blanqueo de capitales, así como de antiterrorismo, entre otras áreas».
Honorarios «elevados»
Los honorarios que cobra Carlos Bautista como letrado son considerados «elevados«, de acuerdo a fuentes de la abogacía citadas por Vozpópuli. Dada la precaria situación financiera de Ábalos, quién ha expresado su malestar público respecto a su situación económica a pesar de recibir más de 6.000 euros mensuales como diputado, los detalles sobre los pagos se suman a la ya complicada trayectoria legal del exministro y ex secretario de Organización del PSOE.
En cualquier caso, en los últimos meses varios despachos han establecido contacto con Ábalos para ofrecerle sus servicios profesionales, con la idea de que su desempeño podría resultar rentable en términos promocionales.



