Desfile Participativo de Hortaleza: Cultura, Comunidad y Acción Social en Madrid
La llegada del otoño ha señalado, en el distrito de Hortaleza, el inicio de una tradición. Los habitantes de este barrio madrileño han comenzado a organizar la planificación de la cabalgata participativa, que ha representado durante más de 50 años un símbolo de identidad colectiva. Aún no hay luces ni caramelos, y tampoco Reyes Magos desfilando por las calles; sin embargo, el local vecinal de la Unión de Hortaleza ya está repleto de sillas y conversaciones animadas.
Ya hemos empezado con los preparativos para la Cabalgata Participativa de Hortaleza, la de toda la vida.
Asamblea participativa con el movimiento asociativo de #Hortaleza
¡Hay @cabalgataHTZ para rato!
¡Pásate por tu asociación y colabora!#participacionVecinal #SomosBarrio pic.twitter.com/RnlgQwyWRZ
— AV La Unión Hortaleza (@AVLaUnion) 6 de octubre de 2025
Mientras en otros distritos una cabalgata es un evento institucional, para el tejido asociativo de Hortaleza se trata de una creación vecinal que ha madurado durante muchos años. A lo largo de este tiempo, más de 30 colectivos han estado involucrados en la organización de ediciones anteriores del desfile navideño, incluidos centros educativos y asociaciones vecinales. El proceso de preparación es meticuloso; sin estos meses de trabajo, el desfile del 5 de enero no sería posible. Se han definido tareas de logística, comunicación, coordinación y gestión de permisos y seguridad.
“En muchas ocasiones, las carrozas tienen un componente social y reivindicativo”
“En muchas ocasiones, las carrozas tienen un componente social y reivindicativo”, declaró Sonia San Andrés, de la agrupación vecinal Unión de Hortaleza. En este contexto, la cabalgata ha servido continuamente como una plataforma simbólica para visibilizar las demandas del barrio. En diversas ediciones, las carrozas han abogado por mejores servicios públicos, denunciado la falta de vivienda asequible, defendido la educación pública o celebrado la diversidad cultural de Hortaleza. Este aspecto político, como ha señalado la vecina y miembro de la asociación, “es parte de la identidad de la cabalgata”.
Una cabalgata con historia
“El año pasado cumplimos 50 años”, ha comentado la vecina. Sus orígenes se remontan a los años 70, cuando diferentes barrios del distrito organizaban desfiles de manera independiente. Posteriormente, esas iniciativas se unificaron en una cabalgata común, en la que la administración proporcionaba algunos recursos básicos y el resto lo aportaba la comunidad. Desde sus inicios, la celebración del Día de Reyes ha sido un proyecto colectivo.
No obstante, esa continuidad no ha estado libre de tensiones. En el año 2007, la Junta de Distrito optó por privatizar la cabalgata oficial, contratando empresas externas y excluyendo a las asociaciones vecinales de la participación. Además, “el recorrido se acortó y se eliminó la participación popular”. Sin embargo, al año siguiente, los colectivos vecinales solicitaron un permiso para organizar una cabalgata alternativa “para todos”. Desde entonces, la cabalgata participativa ha estado en manos de la comunidad, manteniendo un código ético que promueve la inclusión, la diversidad y la horizontalidad.
“El recorrido se recortó y se eliminó la participación popular”
Los preparativos generan una red vecinal que no siempre es visible. La organización del “evento del año” transforma el local de la agrupación vecinal Unión de Hortaleza en un “lugar de encuentro”. Comercios locales que donan materiales, vecinos que prestan herramientas, asociaciones que ofrecen sus sedes o colectivos que aportan tiempo. Un conjunto de actividades que reúne a vecinos de todas las edades, siendo la “intergeneracionalidad” uno de los rasgos más valorados de la cabalgata.
Sostener este proyecto no ha sido tarea sencilla. La burocracia es compleja y los costos de permisos han aumentado, al igual que las exigencias de seguridad son cada vez mayores. La financiación es otro reto, “la mayoría de los recursos proviene de donaciones vecinales y materiales reciclados”. Desde la Unión de Hortaleza, han afirmado que la cabalgata solo sobrevive cuando la comunidad la respalda. Por ello, el inicio de los preparativos tiene una gran dimensión política; es una reafirmación de independencia y confianza mutua.
San Andrés señala que la cabalgata ha perdurado gracias a su naturaleza colectiva: un espacio de encuentro y un reflejo de las luchas sociales del barrio. Los preparativos ya han comenzado, aunque las carrozas aún no tienen diseño. Como cada año, Hortaleza vuelve a evidenciar que su fiesta no se compra ni se alquila: se levanta con las manos de sus vecinos y la firme convicción del “barrionalismo”.



