El chef Enrique Valentí comenta sobre la actitud de los catalanes y madrileños en los restaurantes: «Es mucho más festiva».
España es un país que destaca por su rica gastronomía, resultado de la diversidad cultural, geográfica y climática que disfrutamos. Cada región aporta sus sabores y productos característicos, lo que convierte a la comida española en una de las más reconocidas a nivel … global.
Desde los guisos sustanciosos del norte hasta las frituras del sur, sin olvidar los arroces del Levante o las tapas castellanas, nuestra gastronomía es un patrimonio que se disfruta tanto en el hogar como en bares y restaurantes a lo largo del país.
Los bares y restaurantes son casi santuarios donde la comida es la protagonista, pero también lo son los comensales y su manera de interactuar en estos espacios. Hacer el aperitivo, salir a tomar algo, alargar las comidas con agradables sobremesas y disfrutar de una cena sin prisa son solo algunas de las señas de identidad de un español en un bar o un restaurante.
Sin embargo, como en todo en la vida, no es lo mismo un cliente en un bar en Bilbao que uno en una tasca en Granada, por poner dos ejemplos contrastantes. Aunque el comportamiento de cada uno puede depender de su personalidad, su origen y el entorno en el que alguien ha crecido también influye en cómo disfruta de los restaurantes y bares.
El chef Enrique Valentí, claro sobre las diferencias entre comensales catalanes y madrileños
En este contexto, el chef Enrique Valentí ha comentado recientemente, en una entrevista para La Ser Gastro, las diferencias en el comportamiento de los catalanes y los madrileños al asistir a los restaurantes.
Según él, existen notables diferencias entre los comensales de Madrid y de Cataluña, principalmente debido a factores sociales o empresariales, aunque reconoce que «definir clichés de unos y otros es muy complicado», pero ofrece un análisis basado en su experiencia en sus restaurantes, Adobo, en Barcelona y Hermanos Vinagre, en Madrid.
«Creo que el catalán, al ir a un restaurante, no siempre busca lo social, aunque también lo hay. El madrileño es más consumista y alegre, mientras que el catalán es más reservado», expone el chef.
¿Quiénes son más fieles a un mismo restaurante o bar?
Así, continuó reflexionando sobre quién suele ser más habitual en un restaurante y quién, por el contrario, prueba más opciones y no tiene un lugar fijo de referencia para comer o cenar:
«El madrileño es probablemente más infiel debido a la variedad de oferta que existe y el catalán, si le gusta un lugar, es más… no tiene la necesidad de inaugurar o conocer nuevos restaurantes constantemente, ¿no? Es mucho más de hábitos» afirma Valentí.
Como cierre, el chef reconoce que lo más crucial en negocios como el de la hostelería es conocer bien a tu cliente, identificar sus necesidades y ofrecerle lo que mejor se adapte. «Al final son dos grandes ciudades donde es maravilloso, ¿vale? La cantidad de restaurantes y la calidad de los restaurantes que cohabitan en ellas», concluye.



