Estos son los aspectos más importantes.
La Junta de Gobierno municipal ha dado luz verde este jueves, de manera definitiva, al proyecto de una nueva Ordenanza de Terrazas y Quioscos de Hostelería y Restauración, con la intención de que entre en funcionamiento en enero de 2026.
De acuerdo con la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, esta aprobación busca equilibrar la ocupación del espacio público y el disfrute de estos lugares de ocio, esparcimiento y socialización con el derecho al descanso y un uso ordenado de la ciudad, promoviendo el respeto por el medio ambiente, el patrimonio y la accesibilidad universal.
Una vez aprobada, la normativa se publicará en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid (BOAM) y se abrirá un plazo de enmiendas para todos los grupos municipales, que durará diez días hábiles.
Las enmiendas serán discutidas posteriormente en la comisión ordinaria del área de Gobierno que, tras una votación, presentará el texto al Pleno municipal para su discusión y aprobación definitiva, que se espera que ocurra antes de final de año.
El proyecto de la nueva ordenanza, impulsado por el Área de Vicealcaldía, Portavoz, Seguridad y Emergencias, tiene como objetivo establecer un marco jurídico completo y sistemático que regule la instalación y operación de las más de 6.000 terrazas y más de 50 quioscos de hostelería y restauración en Madrid, así como todas las autorizaciones posteriores.
Este proyecto toma como base la ordenanza de terrazas de 2013, vigente actualmente, integrando los elementos esenciales de la modificación realizada en 2022 (anulada posteriormente por razones formales), especialmente aquellos solicitados por los ciudadanos en la consulta pública previa de 2024, así como las recomendaciones de la Comisión de Terrazas.
Después de la aprobación inicial del proyecto de ordenanza el 31 de julio por parte de la Junta de Gobierno, se habilitó un periodo de alegaciones para todos los ciudadanos y entidades que finalizó el 10 de septiembre.
Durante este periodo, se recibieron más de un centenar de alegaciones, que han sido analizadas y respondidas, incorporando tres de ellas a sugerencias de particulares relacionadas con asuntos técnicos y redacción, así como la entrada en vigor de la norma, y cuatro más del sector de la hostelería en relación al periodo de adaptación a la norma y los flujos peatonales.

