El barrio periférico de Madrid moldeó al héroe anarquista Cipriano Mera, y un libro narra su historia: «El descampado fue la Asamblea de los desfavorecidos».
Los lugares nos configuran, incluso mientras se transforman. Esto es lo que ilustra el historiador, periodista y bibliotecario Luis de la Cruz al reflexionar sobre la fascinante figura de Cipriano Mera. Un hombre convertido en mito que desempeñó múltiples roles: un albañil que abrazó el anarcosindicalismo, un activista capaz de convencer y movilizar a las masas, y un héroe de la Guerra Civil que lideró las columnas anarquistas que derrotaron a los sublevados durante las batallas de Madrid y Guadalajara.
En Mera, hombre de las afueras (Editorial Decordel), Luis de la Cruz ofrece un acercamiento a la etapa menos conocida de Mera: sus orígenes en Tetuán (cuando aún era Tetuán de las Victorias) y en un extrarradio de Madrid que se desarrolló al mismo tiempo que su conciencia sociopolítica iba tomando forma. La historia del obrero y referente anarcosindicalista antes de que sus hazañas en la resistencia contra los golpistas, al mando del IV Cuerpo del Ejército Popular, consolidaran su mito.



