El Gobierno otorga un puesto en Sanidad a la directora de Salud de Page tras la controversia por los cribados.


El Gobierno de Pedro Sánchez ha otorgado un puesto en el Ministerio de Sanidad de Mónica García a Laura Ruiz, quien era la directora general de Salud Pública en Castilla-La Mancha. Ruiz fue señalada en el contexto de la crisis de las 3.000 mamografías no realizadas en la zona de Talavera de la Reina (Toledo), tal como reveló OKDIARIO.

En concreto, Ruiz, en su rol como directora de Salud Pública bajo Emiliano García-Page, tenía la responsabilidad de gestionar el programa de detección precoz del cáncer de mama. Este sistema ha estado bajo escrutinio debido a las 3.000 mamografías que no se realizaron entre finales de mayo y el pasado martes, así como la incapacidad del Gobierno de Page para confirmar que las 4.047 pruebas efectuadas en los primeros cinco meses del año fueron notificadas adecuadamente. La Junta actualmente está revisando cada uno de esos expedientes.

El pasado martes, 21 de octubre, coincidiendo con la exclusiva de este periódico y el mismo día en que se reanudaron las mamografías tras casi cinco meses de interrupción, García-Page y su consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, firmaron el decreto para el cese de Laura Ruiz como directora general de Salud Pública y el nombramiento de Joaquín Torres en su lugar.

Al día siguiente, el miércoles, el Diario de Castilla-La Mancha (DOCM) publicó el decreto que oficializa el cese de Laura Ruiz, agradeciéndole los servicios prestados durante su tiempo en el cargo. La salida de Ruiz se produce en medio de una crisis de mamografías en esta comunidad, un momento crítico que requería estabilidad para abordar este descontrol en los cribados.

Desde este jueves, Ruiz ya se presenta en sus redes sociales como subdirectora general adjunta de Formación y Ordenación Profesional, un nuevo rol que ha asumido en el Ministerio de Sanidad dirigido por Mónica García (Sumar).

Page, mamografías, Castilla-La Mancha
Decreto con el cese de Laura Ruiz como directora de Salud Pública del Gobierno de Page.

Como informó OKDIARIO, el Ejecutivo de Castilla-La Mancha ha reanudado esta semana, casi cinco meses después, las mamografías que un centro concertado en la calle Sombrerería realizaba hasta finales de mayo antes de cerrar de manera intempestiva. Antes del cierre, se habían llevado a cabo 4.047 cribados de cáncer de mama desde enero. Ahora se realizarán los 3.000 pendientes, según la Junta, en el hospital público de Talavera y la clínica Quirón.

En el caso del hospital, el Sindicato Médico CESM en Talavera de la Reina ha denunciado un «déficit de plantilla» en el servicio de radiología. El área sanitaria de Talavera tiene asignados nueve radiólogos, pero sólo hay siete operativos actualmente, debido a que las condiciones de estrés y sobrecarga son «insoportables». «Por eso nunca se cubren todas las plazas», explican dichas fuentes.

Además, de esos siete, hay dos radiólogos que han sido trasladados a Toledo desde antes de mayo y solo vienen a Talavera para hacer guardias, por lo que en realidad «solo hay cinco disponibles aquí», aseguran las fuentes consultadas. «No podrán asumir miles de mamografías para fin de año, es algo irracional», advierten.

«Se necesita un aumento de plantilla, la Junta debería reconocerlo y ampliar el número de radiólogos de Talavera a 14 o 15. En comparación, Toledo tiene 30, y Cuenca, que tiene una población similar o menor que Talavera, tiene 13», afirman las fuentes. «La plantilla es insuficiente y no se puede justificar que no se haya incrementado en años. Se sigue discriminando al área sanitaria de Talavera, a la cual además se le ha incluido definitivamente el Valle del Tietar sin un aumento de personal», añaden.

Asimismo, las fuentes señalan que de esos cinco radiólogos, «no todos son expertos en mama», lo que requerirá un «periodo de formación y adaptación».

Además, fuentes del sector sanitario han alertado sobre una «sobrecarga» en el servicio de screening de mama del hospital de Talavera, donde los técnicos de rayos están dispuestos a «doblar turnos» de manera voluntaria. También advierten que esto exigirá una «reorganización» y, sobre todo, un «refuerzo» para que la detección de otros tipos de cáncer, como pulmón, páncreas, hígado o próstata, no se vea afectada.

«Ahora quieren que el servicio de radiología de Talavera, que está funcionando al mínimo, asuma un mayor número de mamografías además de las guardias interminables que ya tiene. La Junta tiene que traer más radiólogos porque los que están actualmente están desbordados, no es cuestión de desplazar problemas de un área a otra», critican las fuentes sanitarias. «¿Habrá pacientes con otras patologías que se quedarán sin ser atendidos?», se preguntan las fuentes.

«No se depuraron responsabilidades»

Mientras tanto, el vicesecretario nacional de Política Autonómica y Municipal del PP, Elías Bendodo, exigió este jueves el cese del consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández Sanz, en relación con la crisis de los cribados de cáncer de mama en Talavera de la Reina, un caso que contrasta con lo ocurrido en Andalucía, «donde el presidente Juanma Moreno aplicó un plan de choque y destituyó a la consejera de Sanidad, Rocío Hernández». Sin embargo, en Castilla-La Mancha, la persona responsable directa de la crisis ha sido recompensada con un cargo en el Gobierno central.

En una rueda de prensa en Puertollano (Ciudad Real), acompañado por el presidente regional del PP, Paco Núñez, y el alcalde de Puertollano, Miguel Ángel Ruiz, Bendodo también pidió a Page que tome medidas urgentes «para reforzar una sanidad que está en grave riesgo en Castilla-La Mancha».

Bendodo denunció que «en Castilla-La Mancha no ha habido un plan de choque, ni se han depurado responsabilidades y Page no se ha hecho cargo de la crisis, lo que demuestra que, al final, este es puro sanchismo, actuando como Pedro Sánchez, afirmando que todo es un bulo, como ocurrió con el caso de las 4.000 mujeres afectadas por la pulsera fake de seguimiento contra el maltrato», una situación también destapada por OKDIARIO.

Por su parte, el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, declaró que la situación en Talavera de la Reina es un reflejo de la «incapacidad de gestión» del Gobierno de García-Page, que «no ha podido resolver el problema para más de 3.000 mujeres desde mayo», tras la salida de la empresa que contrató el servicio.

«Más le valdría a este Gobierno insultar menos y trabajar más; hay muchas explicaciones que dar en vez de insultar y faltar al respeto permanentemente», sentenció Núñez.

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