El PSOE se enorgullece de haber reunido 12,2 millones de sus miembros en medio de la controversia: «Nosotros somos un modelo a seguir a nivel global».
Con la llegada de Pedro Sánchez, el Partido Socialista estableció como meta «diversificar las fuentes de financiación». Según indican en sus balances de gestión, esto resultó en una significativa disminución de la deuda y, al mismo tiempo, un notable aumento de los ingresos privados a través de donaciones o «microcréditos». El PSOE, junto a Podemos, promovió el mecanismo conocido como crowdfunding -el propio Sánchez lo utilizó, generando controversia, en las primarias de 2017-, a pesar de las reticencias y advertencias del Tribunal de Cuentas. Por este medio, según los registros consultados por OKDIARIO, la formación recaudó 12,2 millones durante los años que están siendo investigados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, bajo la dirección de Mariano Moreno.
«Si hay que sentirse orgullosos de nuestra política financiera en general, hay que sentirse orgullosos de la política de diversificación de fuentes financieras en particular. Esta última política se ha materializado en los llamados microcréditos. Gracias a estos microcréditos, el PSOE se ha convertido en una referencia global en cuanto a innovación en la financiación de partidos políticos. Estos microcréditos permiten al PSOE alcanzar una gran independencia financiera de los métodos tradicionales de financiación basados en la financiación bancaria», resume el partido en su informe de gestión más reciente.
Por medio de este sistema, lograron recaudar 2,4 millones para las elecciones generales de abril de 2019; 591.401 euros para las municipales de ese mismo año, otros 438.700 euros para las europeas y 610.900 para las autonómicas. Para las generales de noviembre, la suma aumentó hasta los 2.965.700 euros.
Como reveló OKDIARIO, destaca la campaña -promovida por el gerente Moreno- denominada Plan Luz Verde, orientada a la «transformación ecológica y digital» del PSOE. Según la información del PSOE, se recaudaron 2.998.500 euros de sus militantes. El partido ofrecía un interés del 3%, considerablemente superior al de los bancos. Entre los objetivos de ese plan estaba, por ejemplo, la reducción de la «huella de carbono» en las sedes socialistas, hasta en un 90%.
El propio José Luis Ábalos manifestó públicamente su apoyo al plan, posicionando a los socialistas «a la vanguardia de ese ecologismo inteligente, moderno, sensato» y «alejado de enfoques pintorescos», argumentando que la conciencia ecológica «es una cuestión de supervivencia». Además, Ábalos recordó el «compromiso» de Pedro Sánchez contra el cambio climático. El plan de Mariano Moreno instaba también a los militantes a convertirse en «activistas medioambientales» en sus agrupaciones, para lograr una mayor recaudación.
A esto se suman, finalmente, otros 2.168.700 euros para la campaña de las autonómicas de Madrid de 2021. En total, 12.228.321 euros.
«Una máquina de recaudar»
Las campañas de este tipo lideradas por Moreno durante su gestión en el PSOE están ahora bajo la lupa del Partido Popular. El partido de Alberto Núñez Feijóo cuestiona el origen y destino del dinero recaudado por este medio. Refiriéndose al antiguo gerente, lo describen como «una máquina de recaudar».
Este viernes, el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente acordó remitir un testimonio a la Audiencia Nacional sobre el informe de la UCO en relación con los pagos en efectivo realizados a José Luis Ábalos y Koldo García, para evaluar si procede alguna investigación. El juez considera que hay indicios de delito.
Es importante recordar que, en dicho informe, se incluyen ciertas comunicaciones entre los mencionados sobre pagos en metálico que no aparecen en la información proporcionada por el PSOE.
Los investigadores de la Guardia Civil mencionaron entregas de dinero en las que no se pudo «confirmar la correspondencia» con las liquidaciones de gastos en la información facilitada por el partido.
Tribunal de Cuentas
El PSOE se jacta de haber promovido el mecanismo del crowdfunding a pesar de las continuas advertencias del Tribunal de Cuentas sobre su falta de regulación. En resumen, existe un vacío legal en esta fórmula de financiación.
En su último informe de fiscalización, el organismo recuerda al Gobierno que es «necesario regular» este sistema en la Ley de Financiación de los Partidos Políticos, «estableciendo, al menos, las siguientes condiciones esenciales: una cuantía máxima por prestamista que no exceda del límite máximo establecido para las donaciones o aportaciones privadas; el tipo de interés aplicable y las condiciones y plazos de devolución; así como que dichos fondos sean ingresados en las cuentas bancarias dispuestas para tal efecto. Asimismo, debería regularse la prohibición de conceder microcréditos por parte de personas jurídicas y entidades sin personalidad jurídica. Igualmente, se debería prever que la renuncia a la devolución de los microcréditos por parte del prestamista se haga constar por escrito y será considerada como una donación a todos los efectos.


