Sin Alexis y con un Suazo en baja forma, el Sevilla fue derrotado por el Atlético de Madrid.


Un polémico penalti provocó la derrota del equipo andaluz, que hasta hace unos minutos mantenía un 0-0

Tercera derrota consecutiva en liga para el Sevilla de Matías Almeyda luego de la inesperada goleada al Barcelona. Este es el dato objetivo, que no admite discusión, y a partir de este instante se presentan diversos factores para analizar esta serie de partidos perdidos, que este sábado se amplió con el 3-0 ante el Atlético de Madrid.

Desde ahí se pueden discutir otras situaciones, y la primera, evidentemente, está relacionada con la forma en que los sevillistas cayeron ante un rival que en estos momentos está en otro nivel competitivo. Es crucial resaltar un penalti que nunca habría sido sancionado sin la intervención de un artefacto llamado VAR.



Porque cualquiera que haya visto fútbol en su forma tradicional, el que se juega en todas las categorías y hasta en Primera División, hasta que apareció esta nueva tecnología que supuestamente llegaba para aclarar situaciones evidentes, sabe que ese penalti nunca habría sido cobrado por Hernández Maeso. Sin embargo, en el fútbol actual, hay que estar atentos a cada detalle, y en eso Diego Pablo Simeone y su equipo son expertos en aprovechar estas circunstancias.

Cuando un jugador siente el más mínimo contacto dentro del área, debe caer y no levantarse ni siquiera aunque el árbitro pite el final del encuentro, así pasen los minutos necesarios. Giménez estaba consciente de ello, los tacos de Nianzou le dejaron un notable rasguño. La cuestión era forzar a que uno de los Villanueva, el que estaba en la sala VOR, tuviera que pedirle a Hernández Maeso que revisara la jugada. El frame se encargaría del resto.

Y así sucedió, estaba claro que Nianzou había cometido una imprudencia en su intento de despejar y el Sevilla se desmoronó como un terrón de azúcar en el café. A partir de ese momento, los árbitros comenzaron a ajustar las distancias futbolísticas entre ambos equipos, y se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que desaparecieron del terreno de juego del Metropolitano.

Una marioneta

El Sevilla, con el 1-0 en el marcador, se convirtió en una auténtica marioneta en manos de Giuliano Simeone y compañía. Es cierto que Gudelj tuvo un tiro desde lejos que Oblak detuvo sin dificultad, pero ya se preveía que la única incógnita por resolver era cuántos goles más encajaría Vlachodimos en la media hora restante.

Fueron tres, aunque pudieron ser más, pero lo evidente es que el Sevilla se había rendido en el enfrentamiento y lo peor es que cada vez se asemeja menos al equipo aguerrido de Almeyda, que presionaba hasta el final al rival antes de que tuviera la oportunidad de despejar. Esa es la sensación más negativa que transmite el conjunto del técnico argentino en su propuesta bielsista.

Ya sea por la lesión de Mendy, al principio, y de Agoumé, ahora, los jugadores del Sevilla han dejado de incomodar a sus oponentes hasta el final. Por otro lado, continúan mostrando los mismos errores al permitir que se generen superioridades numéricas en su defensa y permiten muchas oportunidades de tiro en solitario a sus adversarios. Ante el Atlético, durante la primera mitad, Sorloth tuvo la oportunidad de poner a su equipo en ventaja, pero Vlachodimos logró despejar tras un error de Marcao (29’); Nico González disparó al palo (37’) estando completamente solo; el argentino volvió a tener otra ocasión tras un desvío de Sorloth (45’), que terminó en otra gran parada de Vlachodimos; y, nuevamente, Nico González se encontró con una oportunidad clara tras un fuera de juego que rompió Azpilicueta (46’+).

Cuatro veces, por lo tanto, el Atlético pudo haberse adelantado en situaciones muy claras. El Sevilla, en el que Almeyda incluyó a los desgastados Azpilicueta y Mendy en su formación inicial con la intención de revertir la mala racha, mostró una imagen digna, pero eso es lo peor que puede decirse de un equipo de fútbol: que simplemente sea digno en una derrota anticipada.

Hubo algunos intentos de incomodar a Oblak, pero todo quedó en ruido y nunca se generó una ocasión de peligro real. Una llegada de Isaac que tímidamente reclamó un toque de Giménez que lo derribó (4’); un mal disparo de Vargas tras un córner corto (24’) que terminó favoreciéndolo para un tiro; o un lanzamiento del suizo antes del descanso cuando quedó en singular ventaja en la frontal del área, pero se fue arriba, y Vargas se marchó al vestuario con la cabeza cubierta por su camiseta.

Adiós a los dos reaparecidos

En el tiempo de descanso, Almeyda debió reflexionar sobre las facilidades que estaba dando su equipo atrás y que el físico de Mendy y Azpilicueta solo les permitía jugar media hora. Decidió introducir a Nianzou y Gudelj, cambiando a una formación con tres centrales, colocando a José Ángel en la derecha, con el francés como líbero y Marcao, además del serbio por delante.

El equipo mostró una imagen más sólida a pesar del susto que le dio Sorloth en un centro que Julián Álvarez no alcanzó, pero el azucarillo volvió a derretirse en el café por la imprudencia de Nianzou en una acción completamente innecesaria. Giménez estuvo tendido en el área durante más de un minuto, el tiempo necesario, y Hernández Maeso se vio forzado a revisar el frame. Imagen congelada, penalti, y desde ese momento ya nada fue igual.

Porque el Sevilla se enfrentó a la dura realidad de las distancias que lo separan actualmente del Atlético o de cualquier equipo que esté en la zona alta de la tabla. Los sevillistas se convirtieron en un juguete en manos del rival y encajaron dos goles más. Podrían haber sido más, pero el equipo de Almeyda ya había capitulado, y encima cada vez era más impotente ante los Akor Adams y otros. Esa es la fría realidad del Sevilla, ya sea con Almeyda o con Guardiola en el banquillo. No puede dar más de sí y acumula tres derrotas consecutivas, enfrentándose ahora a la visita del Osasuna.

Ficha técnica

3 Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Giménez, Hancko, Ruggeri; Giuliano (Raspadori, 86′), Álex Baena (Griezmann, 73′), Koke, Nico González (Gallagher, 68′); Julián Álvarez (Nahuel Molina, 86′) y Sorloth (Almada, 68′).

0 Sevilla: Vlachodimos; José Ángel, Azpilicueta (Nianzou, 46′), Marcao, Suazo; Mendy (Gudelj, 46′), Sow; Juanlu (Akor Adams, 72′), Peque (Alfon, 77′), Rubén Vargas; e Isaac (Ejuke, 77′).

Goles: 1-0 (64’) Julián Álvarez con un penalti de Nianzou a Giménez dictaminado por el VAR. 2-0 (77’) Almada remata a puerta vacía tras un pase atrás de Giuliano Simeone. 3-0 (90’) Griezmann golea con la derecha completamente solo en el borde del área.

Árbitro: Hernández Maeso (extremeño). Amonestó con tarjeta amarilla a Isaac (54) y Nianzou (63′).

Incidencias: Partido correspondiente a la undécima jornada de LaLiga EA Sports, disputado en el estadio Riyadh Air Metropolitano ante 66.119 espectadores.

/Escrito por Francisco José Ortega para El Diario de Sevilla. Video: ESPN

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