Santiago, A Coruña y Vigo solicitan que la Xunta no apruebe nuevas licencias de VTC hasta realizar un análisis del sector.
Los municipios de Santiago de Compostela, A Coruña y Vigo demandan a la Xunta que «legisle con mayor claridad» y que suspenda la emisión de nuevas licencias de VTC hasta que se elabore un estudio o informe «que permita conocer la realidad del sector», según lo informado por Europa Press.
Este es uno de los consensos alcanzados por los responsables de tráfico de las tres ciudades mencionadas durante una reunión celebrada este martes con la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), que se encargará de trasladar esta, y otras cuestiones, a su ejecutiva para que se adopte el acuerdo de abordarlas y presentarlas a la Xunta.
Al finalizar la reunión, el presidente de la Fegamp, Alberto Varela, subrayó que una de las principales conclusiones del encuentro es que «es esencial iniciar un diálogo con la Xunta, ya que no parece justo que esto recaiga únicamente en los ayuntamientos».
También destacó que los ayuntamientos «no cuentan siquiera con información sobre qué estudios de movilidad relacionados con las licencias VTC se han otorgado en el ámbito del transporte interurbano».
El Ayuntamiento de Santiago ha expresado que «no se puede entender que la Xunta apruebe nuevas licencias de VTC sin estudios detallados sobre la situación del sector, mientras que los ayuntamientos deben elaborar informados extensos para que la Xunta autorice la concesión de nuevas licencias de taxi».
«Es cierto que la Xunta autoriza trayectos interurbanos, pero el Gobierno gallego es consciente de que el negocio del sector no se encuentra en estas rutas, sino en los trayectos urbanos, que las empresas intentan realizar sin que ningún ayuntamiento de Galicia lo haya autorizado en sus ordenanzas», señala Raxoi.
Por su parte, la concejala de Mobilidade e Infraestruturas del Ayuntamiento de A Coruña, Noemí Díaz, ha afirmado que el estudio de demanda es la «base fundamental» para otorgar licencias, porque «si se hace de manera ordenada y con datos reales, se garantizaría la viabilidad del sector».
«Actualmente, la Xunta pretende que cada Ayuntamiento regule los servicios urbanos con VTC a su manera, lo que podría resultar en 313 reglamentos diferentes. Una anarquía en el país, con trabajadores sin orden ni derechos», concluyó Díaz.
«La Xunta se lava las manos»
Por su parte, al ser cuestionado sobre la regulación de los VTC durante un desayuno informativo este martes, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, se limitó a señalar que, en la ciudad, existe «un servicio de taxis muy eficiente».
Además, recordó que el sector ha decidido eliminar los descansos de los coches (aunque no de los conductores) y que Vigo cuenta con una ordenanza que estipula que este servicio de transporte urbano se debe proporcionar con taxis y para cambiar esta situación, «es necesario realizar un estudio de demanda que la Xunta no lleva a cabo».
«La Xunta se lava las manos, no quiere complicaciones, espera que seamos los Ayuntamientos (…) si la Xunta realiza el estudio de demanda, sabremos si el servicio actual es insuficiente en oferta para cubrir la demanda de Vigo», enfatizó.
«Autorizan determinadas acciones, en este caso el transporte VTC, pero dejan la carga en los ayuntamientos, como siempre, haciendo lo que la Xunta no gestiona», aseveró.
Protestas de taxistas en Santiago
En este contexto, el miércoles, aproximadamente unos mil taxistas de diferentes localidades de Galicia participaron en una marcha lenta en Santiago de Compostela para demandar al Ejecutivo gallego una mayor implicación en el control de las licencias de VTC en la comunidad, en relación a los vehículos de alquiler con conductor.
La protesta se realizó en caravana por la capital gallega y pasó también por delante del Parlamento gallego y otros edificios de la Xunta.


