Alerta de Ecologistas en Acción sobre la Contaminación por Ozono en Madrid 2025
Desde Ecologistas en Acción han lanzado una alerta sobre este fenómeno tras observar su alta incidencia en las últimas semanas. La segunda ola de calor del verano ha disparado la contaminación por ozono en Madrid a niveles “nocivos para la salud, sin que haya habido acciones por parte de las administraciones”, argumenta la confederación.
Por ejemplo, según los datos del Área de Calidad Atmosférica de la Comunidad de Madrid y del Servicio de Calidad del Aire del Ayuntamiento de Madrid, casi todas las estaciones de control de ozono alcanzaron niveles superiores al Umbral de Protección a la Salud entre el 2 y el 9 de agosto: todas las 14 de la capital y 27 de las 28 en la región, superando las ocho horas por encima de los 120 microgramos por metro cúbico (µg/m³).
La legislación impone un límite de 25 superaciones anuales de este umbral. En agosto de 2025, las 14 estaciones de la red de la capital ya habían alcanzado esa cifra, y la mitad de las estaciones de la red autonómica también. La Organización Mundial de la Salud (OMS) es más estricta, estableciendo un límite de 100 µg/m³ por un máximo de tres días.
De esta manera, los ecologistas afirman que la región de Madrid “actualmente se encuentra estructuralmente por encima de los valores establecidos por la legislación europea respecto a la contaminación por ozono, y su población ha estado expuesta durante una semana en gran parte del día (desde el mediodía hasta el atardecer) a niveles dañinos para la salud”.
Aumento de la contaminación por ozono en Madrid
Según el informe sobre la Calidad del aire en el Estado español 2024, presentado por Ecologistas en Acción el pasado mes de junio, a pesar de una notable reducción en emisiones de óxidos de nitrógeno en la Comunidad de Madrid, los niveles de ozono fueron “considerablemente más altos que en años anteriores, a pesar de la menor duración de las altas temperaturas y radiación solar durante el último verano”. Así, las superaciones del objetivo legal para la protección de la salud aumentaron un 30 por ciento en relación al promedio del periodo 2012-2019.
Según el mismo informe, las cifras más alarmantes se registraron en las estaciones de Casa de Campo, El Pardo y Parque Juan Carlos I, un patrón que se repite en 2025. Esta mayor incidencia en áreas que parecen más “saludables” se debe a que el ozono no se emite directamente a la atmósfera, sino que se genera a través de reacciones químicas entre óxidos de nitrógeno (NOx) y compuestos orgánicos volátiles (COV), provenientes del tráfico, la industria y otras actividades humanas. La radiación solar actúa como un catalizador, acelerando el proceso y aumentando las concentraciones durante las horas más cálidas del día.
Un gas que afecta a personas y medio ambiente
La presencia de ozono en el aire causa problemas tanto para la salud humana como para el entorno: “Las personas con problemas asmáticos sufren considerablemente en tales circunstancias”, afirma Juan García Vicente, miembro de Ecologistas en Acción, quien señala que también impacta a las personas sanas.
“Las personas que tienen problemas asmáticos en estas situaciones lo pasan bastante mal”
De acuerdo con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, el ozono puede provocar síntomas como irritación ocular y de las vías respiratorias, cefaleas, disminución de la función pulmonar y mayor susceptibilidad a contraer o agravar enfermedades respiratorias. Por ende, en días de alta concentración de este gas, es desaconsejable realizar ejercicio al aire libre: “No es recomendable hacer ejercicio intenso, ya sea físico, laboral o deportivo, durante las horas centrales del día”, advierte García Vicente.
El ecologista recuerda que el ozono no solo impacta la salud de las personas, sino que su presencia también puede afectar “a la vegetación, las cosechas e incluso los monumentos… Además, es un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global”.
Demandas de los ecologistas a las autoridades
Debido a la particular formación del ozono, el ecologista sostiene que la manera de combatir su aparición es atacando los gases precursores, derivados de la quema de combustibles: gasolina, queroseno, gas natural… “Por ejemplo, limitando el tráfico”, propone Juan García Vicente. “En Francia, por ejemplo, las prefecturas pueden restringir la velocidad de los coches en estas situaciones para reducir las emisiones de óxido de nitrógeno… Es algo anecdótico, pero muestra que están conscientes del tema”.
Otra de las críticas de Ecologistas en Acción se refiere a la falta de información por parte de las autoridades. Destacan que tanto el Ayuntamiento como la Comunidad de Madrid se han “limitado” a emitir alertas rutinarias en sus sitios web y aplicaciones de calidad del aire una vez superado el umbral.
Sostienen que, “en violación de la normativa”, no se ha realizado una “difusión adecuada” a través de los medios de comunicación, resultando en una actuación insuficiente para proteger la salud de la población más expuesta. Esto, enfatizan, es una “negligencia de las autoridades madrileñas que se ha repetido en los últimos años”.
Juan García Vicente también destaca el rol de los medios de comunicación: “Al igual que se informa acerca de que mañana habrá 37 grados, deberían informar sobre la calidad del aire para que la población limite su actividad física en el exterior”, sugiere.
De cara a futuros episodios de calor extremo, Ecologistas en Acción solicita al Ayuntamiento de Madrid y a la Comunidad de Madrid que “dejen la inacción y pongan en marcha medidas efectivas de comunicación a la población, así como la adopción inmediata de acciones dirigidas a reducir los altos niveles de ozono”.
En consonancia con lo indicado por García Vicente, instan a las autoridades a “implementar acciones similares a las adoptadas en Francia a principios de julio, en las áreas metropolitanas de París, Marsella o Lyon, como la prohibición de circulación de vehículos más contaminantes, reducción de la velocidad, encarecimiento de los estacionamientos en el centro o incentivos al transporte público. Estas medidas, afirman, “tienen como objetivo reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno, el principal contaminante precursor del ozono”.
Tanto la administración regional como el Ayuntamiento de la capital clasifican tres niveles de actuación dependiendo de la contaminación por ozono: preaviso interno (160 µg/m3), umbral de información (180 µg/m3) y umbral de alerta (240 µg/m3).
Si se supera el umbral de información, el protocolo de actuación del Ayuntamiento de Madrid implica la difusión de información a través de la web del Ayuntamiento, el servicio gratuito de alertas por SMS (para quienes se hayan suscrito), la aplicación ‘Aire Madrid’ y redes sociales. El protocolo municipal incluye recomendaciones sobre el uso del transporte público, pero no su restricción, como solicitan los ecologistas. Si se sobrepasa el umbral de alerta, las autoridades podrían tomar “ciertas medidas concretas como la prohibición de actividades al aire libre”.
La organización ambiental exige a la administración la “adopción urgente del plan de emergencia preceptivo, que incluya medidas inmediatas para limitar la emisión de contaminantes precursores durante las olas de calor, a fin de prevenir episodios de ozono”. Por último, recuerdan que los ayuntamientos con más de 50.000 habitantes y la Comunidad de Madrid tienen más de dos años de retraso en la adaptación al plan marco del Estado, aprobado en 2021 por el Gobierno y las comunidades autónomas.



