«No sugiero que apoyen, sino que tengan valentía»
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha instado a periodistas y jueces a que protejan el Estado de derecho y ofrezcan su mejor esfuerzo para reconstruir un país que el Gobierno de Pedro Sánchez está perjudicando. En una entrevista en EsRadio, la líder regional especificó que al llamar a «fiscales, jueces y periodistas a defender nuestro país» no se refiere a que «trabajen a favor, sino a que sean valientes y lleven ante un tribunal a quienes cometen delitos, y que los periodistas informen sobre la situación».
La presidenta madrileña también criticó al Ejecutivo central, al que acusó de «delinquir» y de actuar «con total impunidad». Ayuso lamentó que la actual situación política le ha obligado a posponer la preparación de los plenos «a la madrugada del jueves», señalando que «estamos viendo tanta desfachatez, tanta impunidad… se creen impunes, se creen los tres poderes».
Ayuso aseguró que «nos hemos acostumbrado a un Gobierno plagado de corrupción» y que «la peor corrupción es la que sustenta el pacto con Bildu». A su juicio, «desde el primer día, eso es corrupción». Además, la presidenta madrileña advirtió que los planes del Ejecutivo son «guerracivilistas», algo que, según dijo, «es lo que más me preocupa».
Durante su intervención, criticó que «cuando no se respetan las leyes, te enfrentas a ministros que se creen que son impunes y que no se preparan para comparecer ante un juez». «Es algo que no habíamos experimentado en democracia y llegan a hacer el ridículo», añadió.
Ayuso acusó directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de ser «la cara dura», y resaltó que «les da lo mismo». Según indicó, «antes se conocían los límites y ahora han terminado las reglas, dándole una patada hacia adelante para amnistiar toda la corrupción».
La dirigente autonómica denunció que el Ejecutivo «ha levantado un muro para que otros no gobiernen» y que «provocan una mala convivencia». También criticó al ministro de Justicia por «hacerse la víctima» y por «decir que te persiguen por ser progresista», acusándole de querer «amnistiarse» junto a otros miembros del Gobierno y de «permanecer en el poder». «Quieren que una parte de los españoles sea odiada. El abandono de España es tal… pero mientras no gobierne nadie, todo vale», señaló.
Ante esta situación, Ayuso hizo un llamado a la responsabilidad individual: «Apelo a que periodistas y jueces defiendan el Estado de derecho, y que cada uno dé su mejor versión en estos momentos». También reconoció lo complicado que es hacer llegar su trabajo a la ciudadanía, ya que «la gente lo conoce a cuentagotas porque los escándalos son mayores».
En un tono irónico, la presidenta madrileña envió «un saludo a mis seguidores en Moncloa que se dedican a manipular mis entrevistas». Y aclaró que, al hablar de fiscales y jueces, «no pido que trabajen a favor, sino que sean valientes y lleven ante un tribunal a quienes delinquen, y que los periodistas relaten lo que ocurre».
Ayuso instó a «resistir» y a «apostar por el cambio en las próximas elecciones», advirtiendo que el Ejecutivo «no se detendrá, porque lamentablemente Valencia fue lo último y necesitan recuperar el poder a toda costa».
Ayuso afirmó que «no les ha importado dar la orden de llevar todos los medios en ayudar a los valencianos» y acusó al Gobierno de querer «que Valencia esté bajo control de los nacionalistas para anexionarla a los pueblos catalanes».
La presidenta advirtió que «en cuanto puedan, no se detendrán nunca; cada día les otorgan competencias y recursos, y en un buen día habrán creado naciones paralegales». Además, denunció que el Gobierno «retuerce el dolor de las víctimas» y que «echar mano electoramente del sufrimiento ajeno es cada vez más habitual en el Gobierno de Sánchez».
Caso de su pareja
En el ámbito judicial, Ayuso explicó que «en todas las conversaciones del Supremo se evidenció cómo se discutía sobre el caso Ayuso» y subrayó que «intenta ser muy cauta, porque cualquier cosa que diga puede volverse en su contra».
«Ayer manifesté mi respeto y ya había noticias insinuando que yo había insultado o faltado al respeto a la Justicia. Viven del choque y necesitan que todo esté dividido. No es mi caso, no tengo nada que ver», enfatizó.
Por último, la presidenta madrileña reiteró su intención de impulsar reformas estructurales: «Es necesario reformar mucho en este país… leyes sectarias que están hundiendo a las empresas… Fuera los pinganillos del Congreso, fuera la Ley de Memoria Democrática, fuera el estatuto del becario…».



