El cáncer y el granito están íntimamente relacionados.
Una presencia desconocida para muchos. El radón, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es «un gas radiactivo de origen natural que puede encontrarse en altas concentraciones en espacios interiores, como hogares y lugares de trabajo». Esta agencia de la ONU añade que es «una de las principales causas de cáncer de pulmón».
Este gas cancerígeno se encuentra en diversas zonas de España, y Madrid no es una excepción. Sin embargo, hay varios municipios en la Comunidad de Madrid donde su presencia es más notable.
El principal inconveniente del gas radón, como señala la OMS, es que se trata de «un gas radiactivo, incoloro, inodoro e insípido». Por lo tanto, muchos se preguntan cómo se genera y por qué se halla en diferentes áreas de España en más o menos concentración.
Colmenar Viejo, El Escorial, Brunete, Cercedilla, Guadarrama, Moralzarzal, Rascafría, Torrelodones… y podríamos seguir enumerando más de un centenar de municipios madrileños donde, debido a sus características geológicas, podría existir gas radón (Rn). Todos ellos se ubican en la sierra de la Comunidad y en ellos la presencia de granito no es la excepción. Al contrario, muchas de las construcciones en estas localidades se han edificado sobre o con este tipo de roca.
Aunque en Madrid capital puede haber concentraciones de gas radón en algunas zonas, «debido al tipo de construcción», lo cierto es que en la sierra se debe tener una precaución mayor. Allí hay granito puro y las concentraciones pueden ser muy elevadas. Por esta razón, en los municipios con este tipo de geología deberías efectuar mediciones tanto en viviendas como en edificios públicos cada cinco años.



