Apollo, Gil Marín, Cerezo y un Atlético que se transforma de sapo en príncipe.


Gil Marín y Enrique Cerezo ya no poseen el Atlético de Madrid. El fondo de inversión Apollo, a través de su filial Apollo Sports Capital (ASC), ha adquirido el 55% de las acciones del club colchonero, cuyo valor actual es de 2.000 millones de euros. Pese a esto, Cerezo y Gil Marín continúan ocupando los cargos de presidente y consejero delegado, conservando un 3% y 10% de las acciones respectivamente.

Casi 40 años ha estado el Atlético de Madrid bajo la dirección de la familia Gil, desde que en 1987 Jesús Gil ganara las elecciones a la presidencia del club, destacando el fichaje de Paulo Futre como uno de los hitos de su campaña. Desde entonces, al equipo que en aquel entonces se encontraba a orillas del Manzanares, le han ocurrido múltiples eventos.

No obstante, la situación dio un giro en 1992. El Atlético de Madrid se transformó en Sociedad Anónima Deportiva (SAD), con Jesús Gil y Enrique Cerezo controlando el 95% de las acciones tras un pago de 1.900 millones de pesetas (11 millones de euros). A pesar de que al año siguiente la Audiencia Nacional reveló que el desembolso fue ficticio y emitió sentencias por apropiación indebida y estafa, el caso fue cerrado en 2004 tras la muerte de Jesús Gil.

Así, el equipo rojiblanco quedó en manos de la familia Gil sin ningún costo, con Gil Marín y Cerezo al mando desde el fallecimiento de Jesús Gil en 2004 hasta la actualidad.

Jesús Gil en el Vicente Calderón. / Fuente: EFE

Durante la gestión de Gil padre, el Atleti experimentó un ascenso y caída vertiginosa. La gloria llegó en la temporada 95-96, cuando se logró un doblete al ganar Liga y Copa. Radomir Antić fue el entrenador de una plantel que incluía leyendas rojiblancas como Pantic, Caminero, Kiko Narváez o Diego Pablo Simeone.

Sin embargo, en 2000, el club colchonero se hundió, descendiendo a Segunda división, una categoría que solo había conocido una vez en 1934. Además, la gestión del club fue intervenida judicialmente por diversas irregularidades.

Gil Marín se convirtió en el máximo accionista y propietario del Atleti tras la muerte de su padre en 2004, y junto a Enrique Cerezo mejoraron tanto la situación económica como deportiva del club, logrando regresar a Primera tras dos años en la categoría de plata y cumpliendo su centenario en 2003.

La situación mejoró, pero no lo suficiente. Por ello, el club terminó vendiendo a Fernando Torres al Liverpool, ya que el canterano y joven promesa estaba en constante crecimiento, pero el nivel del equipo no le permitía brillar. A finales de la década del 2000, llegaron fichajes prometedores como Sergio ¨Kun¨ Aguero y Diego Forlán, con quienes se logró la primera Europa League en 2010 ante el Fulham, bajo la dirección de Quique Sánchez Flores.

Forlán celebrando su gol en Anfield. / Fuente: Reuters

La mejor etapa del Atlético de Madrid comenzó en 2011, cuando se fichó a Diego Pablo Simeone, antaño jugador y leyenda colchonera, como entrenador. A partir de ahí, la historia se escribe sola. 2 Ligas en 2014 y 2021, 2 Europa Leagues, en 2012 ante el Athletic Club y en 2018 ante el Marsella, con cada uno de esos títulos europeos se lograron también 2 Supercopas de Europa, ante los ganadores de la Champions, Chelsea en 2012 y Real Madrid en 2018, así como 1 Copa del Rey en 2013, ganada ante el eterno rival, el Madrid, en su propio estadio, y 1 Supercopa de España.

Además, el Atleti estuvo a un paso de la gloria en dos ocasiones, llegando a la final de la Champions en 2014 y 2016, pero la suerte no estuvo de su lado, cayendo ante el Real Madrid ambas veces. No obstante, el camino hacia las finales dejó eliminatorias históricas en la memoria rojiblanca. Victorys en el terreno del Chelsea y el Bayern de Múnich, o la remontada contra un Barça campeón de la Champions de la MSN son solo algunas de las hazañas recordadas en las tribunas del emblemático Vicente Calderón.

  • Cambio de casa y de escudo

Con los éxitos en el campo, la ambición en los despachos crecía, dado que los ingresos aumentaban año tras año. Durante este período, la directiva tomó decisiones que generaron controversia, a pesar de ser consideradas mejoras.

La primera decisión fue el traslado del estadio. La afición colchonera se despidió con tristeza del Vicente Calderón y su emblemático Paseo de los Melancólicos o el famoso túnel de la M-30 que pasaba por debajo de la tribuna principal. La nueva casa, aunque algo alejada, ofrece mayor capacidad y comodidad. Además, el proyecto de trasladar la ciudad deportiva junto al estadio, que parecía distante, ya ha comenzado. En 2019, el estadio acogió la final de la Champions League y lo volverá a hacer en 2027. Más allá del fútbol, se han convertido en habituales los conciertos y eventos en verano.

Sin embargo, la decisión más controvertida fue el cambio de escudo, realizado en paralelo al traslado del estadio. No se tomó en cuenta la opinión de la afición ni de los socios para un cambio tan significativo como lo es la imagen del club. La oposición fue constante durante los primeros años del Metropolitano, pero después de muchas protestas e iniciativas, la afición atlética logró que se celebrara un referéndum en 2023 para decidir si regresar al escudo que había estado en la camiseta rojiblanca desde 1947 o mantener el impuesto por Gil Marín y Cerezo en 2017.

El triunfo del escudo «antiguo» fue abrumador y al comienzo de la temporada 24-25, el Atlético de Madrid recuperó el escudo que todos conocíamos. De esta forma, el equipo y la afición volvieron a unirse, convirtiendo día a día el Metropolitano en lo que una vez fue el Calderón, con victorias memorables en el nuevo estadio, como el 5-2 ante el Real Madrid este año, la eliminatoria en octavos de Copa del Rey también ante los rivales de siempre, o la remontada ante el Inter de Milán en los octavos de la Champions League.

  • Nuevos dueños, misma ambición

Ahora, comienza un nuevo capítulo en la historia rojiblanca. El fondo de inversiones estadounidense Apollo se ha convertido en el principal accionista del Atleti. Este club madrileño será la inversión principal del fondo, por lo que se anticipan grandes mejoras financieras para el mismo.

En lo que respecta al escudo, colores o diseños de camisetas, asuntos que preocupan a los aficionados tras ciertas decisiones tomadas por Gil Marín y Cerezo, Robert Givone, co-gestor de Apollo Sports Capital (ASC), declaró: ¨Estamos entusiasmados por apoyar al equipo y honrar su espíritu y sus tradiciones¨. Se espera que el proyecto deportivo gire en torno a la estrella Julián Álvarez y a la joven promesa Pablo Barrios.

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