Recorrido por la especulación inmobiliaria en Madrid a través de sus fachadas: «Las personas que perseveran se reconocen por las ventanas»
“Abajo, en el río, se podían ver turistas en bicicleta. Aquí, ni eso. Este edificio de color rosa se sitúa en una zona que no está tan cerca del centro ni de esa parte de la M-30 que se hundió y se renaturalizó. Es aún más artificial, pero también tiene efectos similares en el costo de los alquileres”, explica el investigador Javier Gil. Esta es una de las paradas más insólitas del recorrido que llevaron a cabo miembros del Grupo de Estudios Urbanos (GECU) y del Sindicato de Inquilinas de Madrid el pasado jueves 6 de noviembre por Puerta del Ángel, como parte de la conferencia internacional Cartografías del trabajo plataformizado en la ciudad digital.
La casa rosa al estilo Barbie se adorna con bombillas de estilo terraza indie en un recibidor aséptico que refleja la falta de esencia del espacio. Es el ejemplo perfecto del particular proceso inmobiliario que está experimentando este barrio del distrito de Latina: una gentrificación artificial, casi inexistente. Los negocios que la provocan no terminan de despegar; sus consecuencias, sí.



