Ferland Mendy no logra hacerse un lugar en el Real Madrid.
Rafa Babot/Getty Images
El cuerpo técnico del Real Madrid evalúa su rol tras seis meses sin jugar: su condición física y rendimiento determinarán su futuro inmediato
Ferland Mendy se encuentra en un momento decisivo de su carrera con el Real Madrid. Después de seis meses fuera de acción, el lateral francés se entrena con el equipo, pero aún no logra impresionar completamente. Xabi Alonso y su equipo observan con cautela su progreso, conscientes de que las lesiones musculares y la falta de ritmo han limitado al futbolista durante más de un año. Aprecia su profesionalismo, pero también reconoce que su fiabilidad física se ha convertido en un problema importante.
Su situación deportiva ha cambiado drásticamente. Pasó de ser un titular habitual durante los años de mayor éxito reciente a tener un rol secundario que podría intensificarse en las próximas semanas. En Valdebebas se insiste en que tendrá oportunidades, pero ya no parte con ventaja: la competencia se ha incrementado y las prioridades técnicas apuntan hacia un reemplazo gradual en su posición.
Mendy, el ‘tercer lateral’ del costado izquierdo
En este panorama actual, Mendy se encuentra como tercer lateral izquierdo en la jerarquía del equipo. Por delante tiene a Álvaro Carreras —la gran revelación de la temporada— y a Fran García, considerado la segunda mejor opción por los entrenadores. La intención del club es no apresurar su regreso ni depender de un jugador que aún no ha recuperado su explosividad ni su ritmo competitivo. Su papel, al menos a corto plazo, se limitará a acumular minutos progresivamente.


El cuerpo técnico mantiene dudas sobre su capacidad para soportar la exigencia de una temporada tan intensa. Los informes médicos son alentadores, pero el temor a una recaída persiste. Mendy, que terminó contrato en 2024 y fue renovado hasta 2027, ahora tiene el desafío de justificar esta apuesta del club.
Entre la paciencia y la incertidumbre
El jugador es consciente del reto que enfrenta. Ha trabajado con dedicación en estos meses, evitando riesgos y completando un meticuloso proceso de recuperación, pero en el fútbol de élite no hay espacio para el tiempo perdido. Xabi Alonso valora su experiencia, aunque la planificación deportiva se orienta hacia un futuro donde la juventud y la continuidad tienen más peso que el pasado.
En el Madrid no se pone en duda su calidad defensiva ni su compromiso, pero sí su fiabilidad. Si su físico responde, volverá a la competencia; si no, su rol quedará relegado a la rotación y a la gestión de minutos limitados. Lo que está claro es que Mendy ya no tiene un lugar asegurado. Su regreso será monitoreado de cerca, ya que su rendimiento determinará si puede reinventarse… o si su ciclo en el Bernabéu está llegando a su fin.



