Dos militares de Zamora, Pablo Morillo y Pablo Muñoz, destacan en el homenaje a Feliciano Barrios en la Real Academia de la Historia.
La Real Academia de la Historia ha llevado a cabo un homenaje en Albacete para honrar a su académico secretario, Feliciano Barrios, nacido en Madrid pero de familia zamorana. El Doctor Sergio Rodríguez López-Ros, académico correspondiente por Zamora de la Real Academia de la Historia, participó con la conferencia “Pablo Morillo y Pablo Muñoz: dos militares zamoranos al servicio de la Monarquía Hispánica”.
Las actas serán publicadas pronto en un libro por la editorial Dyckinson. El seminario se llevó a cabo en el campus de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha, ya que allí fue el primer destino académico del doctor Feliciano Barrios Pintado, originario de Zamora y cuyos padres también son de allí, con raíces familiares que se remontan al menos al siglo XVI.
Feliciano Barrios Pintado (Madrid, 23 de abril de 1954) es un destacado especialista en Historia de la Administración Pública de la Edad Moderna, Instituciones Nobiliarias e Historia del Derecho Indiano. Tras su doctorado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, fue profesor en la misma, donde tuvo como maestro a José Antonio Escudero López y fue Director y Colegial de Honor del colegio mayor “Diego de Covarrubias”.
En 1986, obtuvo por oposición la cátedra de Historia del Derecho y de las Instituciones en la Universidad de Castilla-La Mancha, donde ha sido decano (actualmente honorario) de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de Toledo.
Pablo Morillo
Respecto a los dos militares mencionados en la ponencia, el primero es más conocido: Pablo Morillo y Morillo, conde de Cartagena, marqués de La Puerta, apodado El León de Sampayo o El Pacificador. Nació en la localidad zamorana de Fuentesecas el 5 de mayo de 1775 y falleció en Baréges (Francia) en 1837.
De orígenes humildes, fue un militar y marino español que se destacó en las guerras contra la Francia Revolucionaria, el Imperio británico y el Imperio napoleónico, así como en las guerras de independencia hispanoamericanas. Su notable desempeño en batalla le valió las más altas condecoraciones de su época. Además, fue Gobernador y capitán general de Venezuela.
Durante su tiempo en la Real Armada Española tomó parte en diferentes combates, destacándose la batalla del Cabo de San Vicente y la de Trafalgar.
Pablo Morillo cuenta con calle y estatua en Zamora (parque de las Viñas), obra de Ramón Abrantes en un proyecto impulsado por el historiador Quintín Aldea.
Pablo Muñoz
Por su parte, Pablo Muñoz de la Morena y Martínez-Zarco nació en El Toboso en 1769 y falleció en Alcañices en 1848. Fue un militar español que participó en la Guerra del Rosellón, la Guerra de las Naranjas y la Guerra de la Independencia española.
Alcanzó el rango de teniente en los regimientos de caballería de Dragones de Lusitania y en las milicias provinciales de Alcázar de San Juan. Se destacó en la toma del castillo de Montesquieu-des Albéres, en la batalla de Mengíbar y en el asedio de Valencia. Por su valentía, fue condecorado por el rey Fernando VII.
Isabel II autorizó en 1845 su retiro a Alcañices, donde su hijo Manuel se había establecido en 1834. Falleció a los 79 años en la casa familiar de la calle del Hospital, a causa de una “fiebre gástrica”, dejando un testamento. Fue enterrado en el Cementerio Parroquial dentro de las murallas de la localidad, declarado Conjunto Histórico desde 2008.
En 2015, el Ayuntamiento de Alcañices, junto al Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de El Toboso, erigió una placa en la antigua casa familiar que fue descubierta por sus descendientes: “En esta casa vivió y murió Pablo Muñoz de la Morena, teniente de Caballería, héroe de la Guerra de la Independencia”.



