Sanidad demandará a Ayuso por infringir la ley en el registro de objetores al aborto | Noticias de Madrid
La ministra de Sanidad, Mónica García, anunció este sábado que demandará al Gobierno de la Comunidad de Madrid, dirigido por Isabel Díaz Ayuso, por su negativa a establecer un registro de médicos objetores de conciencia al aborto, en contravención de la ley. “La señora Ayuso, al más puro estilo trumpista, ha decidido declararse en rebeldía contra el derecho de las mujeres al aborto y ha dificultado ese derecho de manera reaccionaria. Presentaremos un contencioso-administrativo debido a esta obstrucción a la ley, la democracia y las mujeres“, explicó García a los medios de comunicación.
El Gobierno central esperó a que se cumpliera el último día de plazo para que la Comunidad de Madrid creara el banco de datos, lo que ocurrió este viernes a medianoche. Y lo hizo de manera contundente ante la resistencia de Isabel Díaz Ayuso, quien sostiene que dicho registro solo busca “perseguir” a los médicos que se niegan a realizar abortos en centros públicos y privados. Madrid queda aislada en su actitud desafiante, después de que Baleares y Aragón, otras comunidades gobernadas por el PP que también mostraron reticencias al registro, hayan decidido finalmente proceder con su creación.
“En este país se cumple la ley”, añadió García, quien además de ministra es la líder de Más Madrid, el principal partido de la oposición en la Asamblea de Madrid. “La señora Ayuso ha optado por situarse una vez más del lado equivocado de la historia. Nosotros apoyamos la libertad de las mujeres para decidir sobre su cuerpo, su vida y su maternidad”, continuó. La ministra considera que la presidenta ha dado un paso hacia la “insumisión ante la ley” y que, por ello, “deberá rendir cuentas”.
El registro de objetores de conciencia se vuelve obligatorio para las comunidades tras la reforma de la ley del aborto de 2023. El objetivo de este banco de datos es garantizar que la decisión de los profesionales antiabortistas no represente un obstáculo para las mujeres. Además, busca prevenir la discriminación tanto de los objetores como de los no objetores y asegurar que estos últimos no se dediquen únicamente a esta tarea. Estos datos no se registran a nivel nacional, sino que son las comunidades autónomas las que deben gestionar su funcionamiento. Madrid, por ahora, no lo hará.
El Gobierno de Ayuso dejó claro desde el viernes su postura. Su consejera de Sanidad, Fátima Matute, indicó que prefería que fueran los tribunales quienes tomaran la última decisión, y no “un Gobierno sectario“. En la Comunidad de Madrid creemos en el aborto legal, seguro y poco frecuente. No vamos a señalar ni perseguir a quienes abortan ni a quienes realizan o no abortos”, afirmó Matute. La ministra de Sanidad tomó nota y señaló que, antes de pronunciarse, esperaría hasta que concluyera el plazo del Gobierno.
Este sábado lo ha hecho. García criticó con vehemencia a la presidenta madrileña: “Está actuando en contra de las mujeres. No entiendo qué le sucede a Ayuso con las mujeres y esta cruzada que les tiene”. En octubre, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le envió una carta pidiéndole que cumpliera la norma, cuyo protocolo fue aprobado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en diciembre de 2024. “Me dirijo a ti con la intención de ayudar a superar los obstáculos que, lamentablemente, aún enfrentan muchas mujeres en nuestro país que deciden ejercer su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo”, decía la carta. Si no se atendía este requerimiento, el escrito advertía que se activarían “los mecanismos legales oportunos para exigir su cumplimiento”.
Ese momento ha llegado. Representa otro choque entre Sánchez y Ayuso, entre el Gobierno de España y el de Madrid, dos líderes, dos administraciones, una del PSOE y otra del PP, que se critican casi a diario. Ahora, los tribunales tienen la palabra. No es un caso aislado. Ayuso también ha llevado ante el Tribunal Constitucional la intención del Gobierno central de colocar una placa en la Real Casa de Correos, su sede, que recuerde que durante el franquismo fue un lugar de detención y torturas.
Ayuso no solo se declara en rebeldía ante Sánchez, sino que también desaira al presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo. El principal líder de la oposición trató de consensuar una postura única entre los presidentes de las regiones gobernadas por el PP, pero no lo ha logrado. El enfrentamiento entre Sánchez y Ayuso permanece, exclusivamente, entre ellos dos.



