El juez Peinado cierra el caso contra la alta funcionaria de La Moncloa relacionada con el ‘caso Begoña Gómez’ | España


El juez titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid, Juan Carlos Peinado, que lleva la causa contra Begoña Gómez, ha decidido archivar la imputación este domingo a Judit Alexandra González Pedraz, secretaria general de Presidencia del Gobierno, quien fue imputada recientemente por presunta malversación relacionada con el trabajo en La Moncloa de la asesora de la esposa de Pedro Sánchez. Peinado ha optado por levantar la imputación tras escuchar su testimonio, al considerar que la asistente de Gómez no depende orgánicamente de ella, según informan fuentes jurídicas.

El magistrado había programado escuchar a varios testigos este domingo, tras enterarse de que uno de los abogados del caso no podría asistir a la fecha originalmente establecida (el pasado miércoles). La citación a la secretaria general de Presidencia tenía como objetivo “informarle del objeto del procedimiento y darle traslado de los hechos que se le imputan” por malversación de caudales públicos, según el último auto del 5 de noviembre. En dicho escrito, se indicaba que su declaración no podía ser “en calidad de testigo” porque era posible que cometiera el delito de desviación de caudales públicos “en la modalidad de comisión por omisión, debido a su posición de garante, impartiendo las correspondientes órdenes o instrucciones” a la asesora de Begoña Gómez.

El instructor pretende esclarecer si la asistente de la esposa del presidente, Cristina Álvarez, también imputada, ha sobrepasado sus funciones como cargo público desde 2018, ayudando a Begoña Gómez en su actividad privada cuando esta dirigía una cátedra en la Universidad Complutense de Madrid.

González comenzó a testificar pasadas las seis de la tarde y, tras media hora explicando su labor, el juez decidió archivar el caso de inmediato, apenas 11 días después de haberla imputado. La trabajadora de La Moncloa respondió tanto al juez como a la Fiscalía -que no realizó preguntas- y a las defensas. Detalló en qué consistía su trabajo y que bajo su responsabilidad estaban unas 250 personas en la sede gubernamental, pero ninguna de ellas es Cristina Álvarez. El juez, por consiguiente, decretó el sobreseimiento libre.

Peinado dirige esta causa contra Begoña Gómez desde abril de 2024, manteniéndola imputada por cinco delitos —tráfico de influencias, corrupción en los negocios, apropiación indebida de marca, intrusismo profesional y malversación—. El tercer investigado, tras la salida de Judit Alexandra González del caso, es el actual delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, también por su labor en la Secretaría de Presidencia desde julio de 2021 hasta marzo de 2023. El empresario Juan Carlos Barrabés cierra la lista, a quien Begoña Gómez respaldó con dos cartas en un concurso público adjudicado por la empresa Red.es (dependiente del Ministerio para la Transformación Tecnológica).

El juez había citado este domingo a otros tres testigos que ya habían declarado en la causa anteriormente: el exvicerrector de la Universidad Complutense de Madrid, Juan Carlos Doadrio; el presidente del Instituto Empresa, Diego de Alcázar; y el responsable institucional de Google, Miguel Escassi.

Todo el interrogatorio, que concluyó pasadas las ocho de la tarde, se centró en la relación de todos los organismos con la asesora Álvarez. De Alcázar fue el primero en declarar, explicando que no tuvo relación directa con la asesora de Begoña Gómez. El representante de Google, por su parte, indicó que la vio en un par de reuniones y que desde su empresa creían que formaba parte del equipo de trabajo de la Universidad.

Doadrio fue quien más se extendió en su declaración, en su tercera visita a este Juzgado. Esta vez, vino a hablar sobre los correos que aportó de forma voluntaria y en los que se mostraba cómo Álvarez tenía interlocución con él cuando comenzó la cátedra de Transformación Social Competitiva. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil elaboró un informe con los 121 emails intercambiados entre Doadrio y Álvarez sobre gestiones de dicha cátedra.

En esta ocasión, el exvicerrector explicó que había comido en alguna ocasión con la asesora y Begoña Gómez, y refirió que conoció a la primera el día que se firmó el convenio de la Complutense con la esposa del presidente del Gobierno. Añadió que le sugirió a Gómez que registrara el software que desarrolló para el máster Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la Universidad y que, posteriormente, se enteró por la prensa de que no lo había hecho.

Start typing and press Enter to search