Riesgo regresa con seis opciones de espectáculo circense.


«Existen tantos circos como preferencias hay», afirmó Eva Luna García-Mauriño, directora artística de Riesgo durante la presentación del Festival. Este Festival, Riesgo, es apoyado por la Comunidad de Madrid y celebra su segunda edición en Teatros del Canal.

Luego de su inicio hace un año, esta segunda edición busca consolidarse y enfocarse en «el diálogo, la arquitectura y la semántica del riesgo», según ha mencionado Eva Luna García-Mauriño.

La obra ‘Playdead’. Imagen de Alexander Galliez, cedida por los Teatros del Canal.

Este año, el Festival Riesgo incluye seis espectáculos internacionales que investigan nuevas formas del circo contemporáneo, ya que, como indica su directora artística, «el circo incluye muchos circos». La programación, que tendrá lugar del 12 de febrero al 1 de marzo, presenta obras de España, Bélgica, Francia, Suiza y Canadá, cuatro de ellas en estreno nacional.

Además, en el ámbito nacional, el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, destacó la inclusión de una compañía valenciana como un compromiso de la Comunidad hacia las áreas más afectadas por la DANA del pasado 2024.

La presentación enfatizó el espíritu híbrido del festival. La edición profundiza en cómo el circo se transforma al interactuar con la danza, el teatro, la música o la manipulación de objetos, siempre buscando un enfoque que atraiga a un público más amplio que solo el infantil.

Un circo que se expande a través de otras artes

«Asistir al circo nos enriquece culturalmente». Con esta afirmación de Mariano de Paco, se dejó claro el papel del circo como un arte equiparable a otras disciplinas como la danza, el teatro o la música. De hecho, la directora artística aclara que, después de una primera edición destinada a mostrar la diversidad del circo actual, este año se refuerza la atención hacia la hibridación. Se investigan estéticas que van desde lo clásico hasta lo más moderno, con propuestas que consideran el riesgo como un motor creativo.

«Asistir al circo nos enriquece culturalmente», Mariano de Paco Serrano

Las compañías seleccionadas —People Watching, Les Vélocimanes Associés, DelsAltres, Cirque la Compagnie, Collectif d’équilibristes y Takakrôar— presentan espectáculos que combinan acrobacias, malabares, danza, teatro y música en vivo. Cada obra utiliza el cuerpo y la imagen como lenguajes para generar poesía, humor y complejidad emocional.

Seis espectáculos entre lo íntimo y lo expansivo

Las propuestas oscilan, según García-Mauriño, entre lo íntimo y lo expansivo. Desde la simpleza refinada hasta la adrenalina más intensa, todas comparten una misma intención: narrar y provocar emociones sin renunciar a la fuerza física ni a la profundidad intelectual. Aunque este año la semántica del riesgo es uno de los pilares centrales, García-Mauriño apuntó que no solo se trata del riesgo físico, sino también del emocional.

El festival sigue apostando por un público juvenil y adulto, dispuesto a sumergirse en mundos donde lo poético, lo físico y lo colectivo coexisten sin jerarquías. En ese espacio se tratan temas como el vértigo, la pausa, la velocidad y la vulnerabilidad del cuerpo.

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