La celebración circular del Barça en su regreso al Camp Nou | Fútbol | Deportes
Los aficionados del Barcelona disfrutaron de una jornada inolvidable, como suelen demandar los días históricos, en su regreso al Camp Nou, que todavía no es el Spotify Camp Nou que se pretende, así como el antiguo estadio de 1957 dejó de serlo sin dejar de ser el Camp Nou. Un total de 45.157 seguidores se desplazaron hasta el estadio con la solemnidad de una procesión, conscientes del momento, y el equipo respondió con un resultado contundente, que siempre se recuerda más que el juego, que fue más irregular y favorecido por el Athletic. El club vasco actuó como el invitado ideal, elevando la categoría del encuentro, que es un clásico de la Liga y un crítico de la práctica del Barça. Las estadísticas revelan que, en cualquier caso, suma 21 derrotas y tres empates en las últimas 24 visitas al campo del Barcelona.
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Joan García, Alejandro Balde (Ronald Araujo, min. 45), Gerard Martín, Jules Koundé, Pau Cubarsí, Dani Olmo (Raphinha, min. 80), Fermín López (Marc Casadó, min. 63), Eric García (Marc Bernal, min. 73), Robert Lewandowski (Dro Fernández, min. 63), Lamine Yamal y Ferran Torres
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Unai Simón, Dani Vivian, Yuri Berchiche, Aymeric Laporte, Andoni Gorosabel, Mikel Jauregizar (Mikel Vesga, min. 67), Oihan Sancet, Íñigo Ruíz de Galarreta (Alejandro Rego, min. 54), Alex Berenguer (Adama Boiro, min. 67), Nico Williams (Robert Navarro, min. 55) y Unai Gómez (Gorka Guruzeta, min. 55)
Goles
1-0 min. 3: Lewandowski. 2-0 min. 47: Fermín. 3-0 min. 47: Ferrán Torres. 4-0 min. 89: Ferrán Torres
Árbitro José María Sánchez Martínez
Tarjetas amarillas
Ruiz de Galarreta (min. 42), Gorosabel (min. 72)
Tarjetas rojas
O. Sancet (min. 53)
La generación Montjuïc, que ha dado muestra de la vitalidad del Barça en tiempos de notable ausencia social y de renovada militancia laportista, compuesta por jóvenes de la Masia –como Lamine Yamal– y veteranos fichados mediante palancas –encabezados por Lewandowski–, deslumbró por su fútbol vertiginoso, audaz en defensa y agresivo en ataque, abrazándose emocionada al nuevo Camp Nou. Aunque el estadio aún está en construcción, similar al propio equipo, que ya es campeón de Liga y de Copa, pero que está condicionado por las ausencias de jugadores como Pedri y De Jong. Aun así, nadie dudó de que se trataba del Barcelona de Flick y del rejuvenecido viejo Camp Nou.
Tanto el estadio como el equipo resultaron familiares para los aficionados desde la jugada inicial en una tarde donde el sol apenas calentaba a una hinchada que ya se protegía con ropa abrigadora para combatir el frío en una Barcelona iluminada y prenavideña. Nadie se quejó del frío porque el fútbol azulgrana encendió a la grada desde el primer momento cuando Lewandowski se enredó ante Unai Simón. El juego era explosivo, buscando recuperar el balón inmediatamente después de perderlo, culminando las jugadas con remates como el del polaco, quien, vestido de capitán, anotó el primer gol en el regreso al Camp Nou. Martín y Eric presionaron, y Lewandowski sorprendió a Unai Simón, quien no pudo hacer mucho para evitar el 1-0.
A pesar de que Yuri no dejaba de vigilar a Lamine, el Barcelona seguía atacando, mientras que el Athletic respondió valientemente, buscando el punto débil de la defensa azulgrana, que se encontraba mejor resguardada con el regreso de Joan García, un portero que contribuye a cohesionar al equipo con sus excelentes intervenciones y buen manejo de balón, siempre bajo la amenaza de Nico Williams, el delantero que, tras negociar con el Barcelona, decidió renovar con el Athletic y provocó la llegada de Rashford, quien estuvo ausente por gripe y fue reemplazado por Ferran. La seguridad del portero barcelonista fue clave cuando el equipo empezó a cometer errores, carente de control y precisión, igual de emocionado que la hinchada, especialmente la del fondo sur, que pidió la grada de animación y clamó por Messi.
Impulsados por el dinamismo y calidad de Nico Williams, el Athletic falló hasta tres ocasiones consecutivas antes de que Ferran anotara. Lamine hizo un clásico pase exterior para el desmarque del delantero, y el balón se le escapó al desafortunado Unai. La contundencia del ataque barcelonista contrastaba con la falta de efectividad de los hombres de Valverde. El partido era más parejo de lo que indicaba el resultado en el marcador: 2-0. El Athletic desperdició su oportunidad en la portería del gol norte, que no se abrirá al público hasta enero o febrero, mientras que las gradas superiores y la cubierta tardarán más, hasta el punto de que el estadio no estará completo y no se podrá inaugurar hasta 2027 o 2028.
Fermín demostró que el acierto no depende de jugar con público o en vacío, pues al inicio del segundo tiempo marcó el 3-0 tras un balón recuperado por Eric. La actividad del centrocampista barcelonista desquició a Sancet. Este terminó siendo expulsado por una patada a Fermín que el árbitro inicialmente consideró tarjeta amarilla, pero luego rectificó y la cambió por roja tras consultar el VAR. El partido se definió por la inferioridad numérica del Athletic y la eficacia del Barcelona. A pesar de ello, el juego mantuvo su interés, con ambos equipos intercambiando golpes sin causar daño hasta que Ferran volvió a marcar tras recibir un pase de Lamine. La mejor noticia fue, de cualquier manera, el regreso del esforzado Raphinha.
Flick ya cuenta con el tridente atacante de la temporada pasada, y la reconstrucción del equipo parece avanzar más rápido que la reforma de un estadio que ha perdido la clásica visera, y en cambio se presenta ahora más intimidante debido a la cercanía de la afición a los futbolistas de Flick. La impronta del técnico es inconfundible en un equipo más efectivo en la recuperación que en la elaboración, tan intermitente como comprometido, líder provisional de la Liga. No hay mejor manera de celebrar el regreso al estadio tras 909 días que alcanzar la cabeza del campeonato y rendir homenaje a Gamper, quien nació precisamente un 22 de noviembre de 1877. La jornada fue completa desde el saque de honor realizado por los socios más veteranos, Juan Canela y Jordi Penas, hasta el final, con el 4-0.



