Cometimos un error al fichar a Julián Álvarez para el Atlético de Simeone
La expresión de Julián Álvarez en el banquillo de Cornellà lo decía todo. Lo que seguramente pasaba por su mente era similar al sentir de muchos aficionados del Atlético de Madrid. Tras anotar un impresionante gol de falta directa y ser uno de los jugadores más destacados en el campo -si no el mejor-, Diego Simeone decidió sustituirlo en el minuto 82 con el 1-1 en el marcador. Dos minutos después, Pere Milla confirmaba el definitivo 2-1.
El futbolista de Cachín llegó al Metropolitano el verano pasado por 75 millones de euros más otros 20 en variables. Con 29 goles en 57 partidos, fue el máximo goleador y la gran figura de un equipo que quedó nuevamente detrás de Barcelona y Real Madrid. Ahora, el argentino parece empezar a cansarse de no recibir el reconocimiento que considera merecido.
A pesar de tener contrato hasta el 30 de junio de 2030, su nombre apareció en el mercado de fichajes a finales de mayo. Sus agentes eran conscientes del interés que había despertado en Europa y no cerraron la posibilidad de una salida inminente. Si llegaba una oferta interesante, sería considerada y presentada al club. Finalmente decidió quedarse en el Atlético, aunque la ilusión apenas le duró un partido.
Arrepentido de ir al Atleti
Según El Chiringuito, el argentino siente que «nunca se le ha otorgado el lugar que cree merecer«. Matías Palacios agregó que su entorno «está resignado y dolido porque el año pasado anotó casi 30 goles, pero a menudo lo ponían de extremo izquierdo para que persiguiera a los laterales o lo sustituyan al descanso«. Esta percepción fue compartida por muchos aficionados colchoneros en redes sociales durante la temporada pasada.
El gol de falta ante el Espanyol -junto a otras jugadas cercanas al gol- demuestra que es un futbolista de clase mundial. Por ello, en su entorno consideran que fue un error dejar el City para unirse al Atlético. «No se le puede culpar a Simeone por no saber manejar a una estrella del fútbol mundial. No está acostumbrado, así que la culpa recae en nosotros por haberlo llevado allí. Cometimos un error al elegir jugar con el equipo de Simeone«, señalaron a Palacios desde el círculo cercano del delantero.
Una situación compleja para un Atlético de Madrid que no perdía en la primera jornada de Liga desde la temporada 2009-10 contra el Málaga (3-0), con Abel Resino como entrenador, y que había generado expectativas tras realizar una gran inversión este verano. Si Julián Álvarez no sonríe con la camiseta rojiblanca, será difícil que el equipo y su afición lo hagan.
El club enfrenta ahora un gran desafío: recuperar la confianza y la motivación de su estrella fichada. En caso contrario, la relación entre Simeone y Julián podría romperse antes de lo esperado, dejando al Atlético ante un problema que no se soluciona solo con millones, sino con jerarquía, minutos y liderazgo en el campo.



