Horarios iguales y mayores sanciones
En 2026, los madrileños tendrán nuevas regulaciones respecto a las terrazas de la capital. Esta normativa, que ha conseguido aprobar su fase final este martes, entrará en vigor el próximo año y tiene como objetivo lograr un «equilibrio» entre los vecinos y la actividad económica de … los comercios; se garantizará el descanso de unos, mediante el aumento de las multas a aquellos comercios que reincidan en las infracciones, y a otros se les mantendrán los horarios y se les proporcionará un marco legal más claro.
El gobierno de José Luis Martínez-Almeida aborda así los errores de forma de la ordenanza de terrazas impulsada por la ex vicealcaldesa Begoña Villacís en la legislatura anterior, que fue anulada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) después de la denuncia de la ex portavoz del PSOE, Mar Espinar, lo que obligó a regresar a la norma de 2013.
Se trata, por lo tanto, de un texto que se basa en gran medida en la normativa de 2013, pero que incorpora ciertas medidas de la del 2022, cuando Madrid intentó gestionar los cierres y las regulaciones de salud derivados de la covid. Así, los horarios permanecen inalterados, ya que siguen el marco definido por la Comunidad de Madrid. Por lo tanto, los fines de semana y vísperas de festivos durante el periodo estacional—de marzo a octubre—podrán abrir hasta la 1:30 horas de la madrugada, mientras que en los demás días, hasta la 01:00 horas. El resto del año, el cierre será a medianoche.
La principal modificación radica en el régimen sancionador. Aunque el importe de las multas no se altera, sí cambia la consideración de la gravedad de las infracciones; lo que antes era leve podría ser clasificado como grave, lo que implicaría un aumento cuantitativo. Por ejemplo, se incorporan o agravan situaciones como el ruido al mover mobiliario o la instalación de elementos no autorizados. También se introducen nuevas infracciones graves, como no retirar el mobiliario al finalizar la jornada, y muy graves, como cerrar una estructura ligera en zonas de tránsito peatonal. Otras infracciones pasan de ser graves a muy graves, como obstaculizar el acceso de ambulancias y vehículos de emergencia.
Además, se establece la posibilidad de anular autorizaciones en caso de reincidencia, dado que una de las peticiones más frecuentes de los ciudadanos es que el Ayuntamiento pueda actuar frente al incumplimiento de la normativa sobre terrazas, según explica la Vicealcaldía encabezada por Inma Sanz.
El texto, en realidad, es muy similar al que propuso el actual equipo de gobierno, ya que se han rechazado todas las propuestas de los grupos municipales que se opusieron a esta nueva ordenanza, que fue aprobada con la mayoría absoluta del PP y la abstención de Vox. Sin embargo, la Vicealcaldía ha incluido algunos cambios a petición de los vecinos y hosteleros durante el periodo de alegaciones, principalmente para mejorar la redacción y aclarar, por ejemplo, que la normativa entrará en vigor el 1 de enero del próximo año.
A pesar de esto, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha anunciado que, una vez que se publique en el BOE, presentará un recurso de reposición contra la recientemente aprobada ordenanza de terrazas y no descarta «acudir a otros organismos», como las instancias europeas o el Defensor del Pueblo, al considerar que esta norma favorece a los hosteleros sobre los intereses generales.
En resumen, el documento final y recién aprobado refleja una nueva normativa que retoma la esencia de la ordenanza de 2013, sin errores formales, y con mayores restricciones para quienes incumplan, regulando así la instalación y operación de más de 6.000 terrazas y más de 50 quioscos de hostelería y restauración en Madrid, así como todas las autorizaciones que se otorguen posteriormente.


