El gol de Rivaldo en Olympiacos que marcó el comienzo de la caída de Florentino.
El Real Madrid ha viajado a Atenas en nueve ocasiones, y en ninguna ha logrado la victoria. Su historial incluye seis empates y tres derrotas. Esta racha negativa se originó en 1971, cuando el Real Madrid se midió al Chelsea en la final de la Recopa de Europa en el Estadio Karaiskakis. El primer encuentro terminó con un empate de 1-1, pero el partido de desempate, dos días después en el mismo estadio, resultó en una derrota para los blancos por 2-1. En diciembre de 2005, se vivió otro episodio ante el Olympiacos, que premonitó la primera caída de Florentino en el club.
Esto lo llevó a renunciar a la presidencia del club, aunque eventualmente regresaría con el arrepentimiento de haber malcriado a los Galácticos. Un error que desea evitar repetir, aunque el contexto lo propicie. En aquel frío diciembre de 2025, un viejo rival y de los grandes, Rivaldo, fue el que terminó con la aventura de López Caro en su debut. Quien hasta hace poco había sido entrenador del Castilla, se convirtió en la elección desesperada tras el fracaso del ‘cuadrado mágico’ de Luxemburgo y su 4-2-2-2.
La victoria de Olympiacos no tuvo demasiadas repercusiones para el equipo griego, pero dejó en evidencia la declinación del Real Madrid. López Caro, consciente de que ya había asegurado la clasificación para las eliminatorias, decidió apartar a la mayoría de estrellas y dar la oportunidad a los canteranos. Quiso dejar su marca desde el inicio, aunque esa decisión acabaría volviéndose en su contra, con conflictos llamativos como el que vivió con Beckham. Su voz nunca recibió la atención que merecía.
Luego de un intercambio de ocasiones entre dos equipos que parecía que no iban a ir a ningún lado, el partido, que había igualado en dos goles, cobró vida hasta que Rivaldo decidió el destino al desperdiciar múltiples oportunidades. «Justo había finalizado un partido con el Castilla y me informaron que habían despedido a Luxemburgo y que yo era el elegido para asumir el equipo. Tuve que volar a Madrid de forma urgente. Ese fue el momento en el que empecé a pensar en lo que venía. No es que sintiera miedo de ser entrenador del Real Madrid, pero sí era consciente de la magnitud del reto», reveló López Caro posteriormente.
La renuncia de Florentino el 27 de febrero de 2006 selló su destino: «El día más complicado de todos. Fue después de perder un partido de Liga ante el Mallorca en su estadio a finales de febrero de 2006. Yo estaba en un evento de la Fundación del Real Madrid en la cárcel de Segovia, conversando con reclusos. En ese momento recibí una llamada de Florentino Pérez informándome que había decidido dimitir como presidente. No tenía que haberme llamado, pero prefirió hacerlo antes de que se hiciera público.
El técnico que vivió aquel primer «Galacticidio» intentó persuadir a Florentino para que no se fuera, «pero él lo tenía claro. Sabía que era el momento de marcharse, y la verdad es que fue difícil. Mi confianza en Florentino Pérez era total, y sin esa conexión, fue complicado. En ocasiones me sentí solo». Al igual que ahora Xabi Alonso, que enfrenta un partido decisivo contra Olympiacos, con la presión de las estrellas en su contra.


