El tesoro del Rayo Vallecano responde al nombre de Augusto Batalla.
Una de las decisiones más acertadas que ha tomado la directiva del Rayo Vallecano en años recientes ha sido la integración de Augusto Batalla como miembro fijo de la primera plantilla. Tras destacar durante su cesión, Batalla se ha convertido en el dueño de la portería de Vallecas y representa una ventaja competitiva clave para un equipo dirigido por Íñigo Pérez, que prefiere manejar marcadores ajustados.
Hasta la llegada de Alemao, el Rayo carecía de un delantero fiable, y aunque Álvaro García, De Frutos e Isi asumían la responsabilidad de anotar, la defensa y el portero debían mantener el enfoque durante los 90 minutos, sabiendo que al equipo de la franja no le llueven los goles. Batalla realiza al menos dos paradas clave por encuentro y actualmente se encuentra en una forma excepcional.
Augusto Batalla, de 29 años, jugó 32 partidos con el Rayo Vallecano la temporada pasada en todas las competiciones, superando los 2800 minutos de juego, en los que recibió 39 goles y mantuvo su portería a cero en 8 ocasiones.



