La realidad del Madrid: 1. Xabi


El rendimiento de nuestro querido Real Madrid se ha vuelto alarmante en esta fase de la temporada. Quiero comentar lo que está sucediendo, lo que se puede esperar del equipo y qué medidas deberían tomarse, según mi humilde opinión.

Desglosaremos este tema en varios artículos, ya que sería demasiado extenso hacerlo todo de una vez. En esta ocasión, abordaré la situación de Xabi Alonso, quien, siendo el entrenador, es el máximo responsable de los aciertos y errores.

Hemos escuchado numerosas historias en redes y medios de comunicación. Se ha mencionado la existencia de problemas en el vestuario, particularmente entre algunos jugadores y el entrenador. Es importante señalar que, a pesar de la información que puedan tener quienes difunden estas versiones, generalmente provienen de círculos que tienen intereses particulares, como jugadores o miembros del club. Estoy convencido, aunque sin pruebas, de que Xabi Alonso no alimenta estos rumores.

Independientemente de la veracidad o estridencia de estas narraciones, hay algo evidente: no ha habido una buena conexión entre Xabi Alonso y la plantilla. ¿En qué me baso? En la observación del Mundial de Clubes, cuando recién llegó al banquillo, y lo que presencio ahora. Hemos pasado de un enfoque meritocrático, donde se rotaba a los jugadores para mantenerlos frescos y comprometidos, a un escenario opuesto, en el que Alonso parece confiar únicamente en 14 jugadores, dejando a varios en total ostracismo. No parece coincidir con la filosofía con la que llegó, y no percibo la misma energía en sus declaraciones en rueda de prensa.

¿Qué está sucediendo? Hay un aspecto desconocido. Ignoramos el panorama completo para opinar, pero algo raro ha llevado a que se interrumpan las sinergias.

Ya se notó en el Mundial, cuando las fuerzas eran justas; pero especialmente en agosto, cuando el equipo demostraba un alto pressing y un esfuerzo impresionante, ahogando la salida del balón rival, con la implicación de todos, aunque algunos más que otros. Tal era el esfuerzo, y tan breve la pretemporada, que todos finalizaban los partidos exhaustos, aun tras realizar cambios. Eso ha desaparecido. No se ha visto desde el encuentro en el Metropolitano, ya que en el de Barça hubo una motivación extra para competir desde el primer minuto. Aclaro que esto no implica que se haya ejecutado a la perfección; hablo de la intención del equipo, no de su ejecución instintiva.

Existen decisiones de Xabi que son difíciles de entender: alinear a Jude en el partido contra el Atleti sin estar en su mejor forma, a pesar de ser un gran jugador; no brindar oportunidades a Endrick desde su regreso, salvo unos minutos contra el Valencia, donde mostró un gran potencial; dar algo más de oportunidades, pero muy limitadas, a Gonzalo, el máximo goleador del Mundial de clubes; sólo a Vinícius Jr. se le han dado lecciones de implicación defensiva; y la cantidad de oportunidades para Rodrygo, que lleva 29 partidos seguidos sin marcar, siendo delantero, además de su final de temporada pasada que parecía que se borraba del equipo. También me resultó incomprensible la segunda parte en Grecia, donde creo que Xabi generó confusión con cambios mal planteados.

A Mbappé no le ha dado descanso, y creo que se notó el cansancio en sus actuaciones contra el Liverpool y el Rayo, donde se vio incapaz de solucionar el desgaste. Debería rotarlo. Estoy abierto a la crítica inmediata: ¿cómo se lo quitas si luego llega y mete cuatro goles en un partido?

Con esta nueva situación, contamos con una base para edificar la idea que tiene en mente Alonso, y margen siendo primeros en LaLiga y quintos en la Champions para que sea una temporada satisfactoria.

Debo resaltar que, hasta el partido contra el Barça, estábamos presenciando una versión excelente de cada jugador, salvo en el Metropolitano, y eso también es mérito del entrenador: el mejor Mbappé en años, Vinícius volviendo a destacar, Tchouaméni en un gran nivel, Arda jugando en su posición, Jude brillante tras su debut fallido contra el Atleti, Militao y Asencio mostrando un buen rendimiento, y hasta Camavinga y Ceballos sin desentonar. Esto también es un logro del entrenador, así como la implicación de los fichajes, excepto Trent, desde el inicio.

Todo eso se desvaneció antes del último parón de selecciones, como si no hubiera existido ningún trabajo previo.

Siento que, después del parón, ha habido conversaciones en el vestuario y parece que también desde la dirección del club. En el partido en El Pireo, noté un cambio de actitud entre el equipo y el entrenador, sin importar el resultado y los altibajos del partido. Aquí es donde veo signos positivos. Tengo la certeza de que se ha discutido en privado, y se comenta que Xabi ha abordado la situación tanto en individual como en grupo. Parece que han dejado de lado los problemas para unir esfuerzos.

El principal inconveniente que observaba con Xabi era la falta de conexión entre él y los jugadores, lo que podría conducir al desastre y costarle su puesto como entrenador. Sin embargo, parece que ese problema está comenzando a resolverse internamente, en parte porque Xabi ha defendido públicamente a todos en rueda de prensa. La implicación de los jugadores, incluidos aquellos considerados problemáticos, en Grecia fue digna de reconocimiento. El partido de Vinícius fue impresionante, mostrando un compromiso extraordinario, y Valverde, que había mostrado apatía en Vallecas y Elche, volvió a ser el jugador combativo y decidido. También es relevante la imagen de Vinícius y Xabi Alonso abrazándose al final del partido, gracias a algún seguidor.

Con este nuevo contexto, tenemos una base para desarrollar la idea que Alonso tiene en mente, y estamos en una posición favorable siendo primeros en LaLiga y quintos en la Champions para que esta temporada sea positiva.

Muchos madridistas, incluidos algunos de nuestros queridos galernautas, afirman que los jugadores del Real Madrid no comprenden cuál es la idea de juego de Xabi, y que él no la ha comunicado públicamente. Empiezo aclarando lo segundo: el tolosarra no tiene la obligación de revelar su intención de juego públicamente, y en segundo lugar: los jugadores tienen clara la propuesta de su técnico. Estoy convencido de que El Pireo puede ser el punto de inflexión en esta lucha interna de egos y que podemos avanzar.

Abordaré en un artículo futuro si la plantilla del Madrid es la adecuada en términos generales.

Getty Images

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