Nico González: un héroe en la carrera contra el tiempo.
Solo un día antes de realizar una destacada actuación frente al Inter de Milán, el argentino vivió una noche complicada. Nadie hubiese imaginado que podría competir, y mucho menos, brillar.
Menos de 24 horas antes del encuentro contra el Inter, Nico González fue llevado al hospital debido a un cuadro de vómitos y diarrea que lo dejó sin energía. Apenas podía mantenerse en pie. Sin embargo, apareció en el campo como si nada hubiera ocurrido.
Ya en el césped, el argentino jugó como lateral y se convirtió en la clave que mantuvo al equipo en los momentos más difíciles. Evitó dos goles claros con intervenciones instintivas y, para culminar, provocó el córner que resultó en el gol de la victoria.
Su desempeño, en tales circunstancias, refuerza la etiqueta que ya circula en el vestuario: es el “nuevo guerrero” del Cholo Simeone. Un jugador capaz de responder incluso cuando su cuerpo clama por descanso.


