El Gobierno no hace comentarios tras la reciente detención de Ábalos y Koldo, mientras Sánchez elude hablar de ellos.


El Gobierno ha mantenido este sábado un silencio absoluto sobre el ingreso en prisión de José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, una decisión que está impactando el panorama político, pero que ni el presidente ni sus ministros han abordado públicamente. Pedro Sánchez, en su primer mitin tras la detención de quien fue su mano derecha, realizado en Malta, no hizo mención alguna a lo ocurrido y prefirió enfocar su discurso en críticas a la derecha, acusándola de vivir “en un constante Black Friday de los valores democráticos”.

Sin alusión al escándalo, Sánchez se refirió únicamente de forma general sobre la necesidad de mantener la esperanza en “tiempos oscuros”, confiando en la llegada de “la primavera”. La omisión del caso Ábalos, uno de los episodios más críticos para el Gobierno en la actual legislatura, ha llamado la atención por su firmeza.

Un día lleno de actos… y lleno de silencios

La jornada ha sido igualmente notable entre los miembros del Consejo de Ministros. Hasta cinco ministros con compromisos públicos —Fernando Grande-Marlaska en Malta, María Jesús Montero en Granada, Diana Morant en Alicante, Pilar Alegría en Aragón y Luis Planas en Madrid— omitieron cualquier referencia al encarcelamiento del exsecretario de Organización del PSOE.

Similarmente, el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, también participó en un acto público sin aludir al caso. En todos los discursos se observó un patrón claro: ninguna mención a la corrupción ni a la situación judicial de Ábalos y Koldo García.

Un silencio que pesa en el debate político

La decisión comunicacional del Gobierno se produce en un contexto en el que el caso Ábalos amenaza con abrir nuevas fisuras dentro del PSOE. El exministro, actualmente en prisión provisional, ha dejado insinuaciones en los últimos días que han aumentado las especulaciones sobre un posible «tirar de la manta», una advertencia que afecta al Ejecutivo.

Mientras tanto, la oposición ha intensificado sus críticas. El PP ha convocado para este domingo una manifestación en el Templo de Debod bajo el lema “Efectivamente: ¿Mafia o democracia?”, en la que exigirán elecciones y responsabilizarán directamente a Sánchez del deterioro institucional.

Sin embargo, desde el Gobierno la estrategia parece evidente: ningún comentario, ningún matiz y ningún reconocimiento público a la crisis interna. Un silencio que, en lugar de calmar la polémica, la intensifica.

 

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