El Real Madrid llega a Montilivi sin posibilidades de fallar y en busca de reconciliación.
El Real Madrid se preparaba esta semana para un viaje a Atenas en una situación crítica. Después de dos empates consecutivos contra Rayo Vallecano y Elche, y una dolorosa derrota ante Liverpool, los de Xabi Alonso no conocían la victoria desde la contundente derrota del Valencia en el Santiago Bernabéu. Con una crisis de rendimiento, también interna, el equipo blanco aterrizó en El Pireo con la necesidad imperiosa de ganar y mantenerse en la lucha por el top-8 de la Champions. El partido, que dejó dos visiones muy dispares desde la perspectiva del Real Madrid, concluyó con cuatro goles de Kylian Mbappé y una actuación que evocó los mejores momentos de un Vinicius. Por otro lado, el drama defensivo fue palpable. El Madrid encajó el primer gol en apenas ocho minutos y permitió que el Olympiacos se acercara al marcador en dos ocasiones. Más allá del aspecto deportivo, el vestuario salió de la capital griega con una sensación de total unidad en un grupo que ha enfrentado dificultades en las últimas semanas. Este domingo, tendrán una nueva oportunidad en Girona (16:15 horas), sin margen de error.
Más allá de los tres puntos, el equipo madridista parece estar recobrando su rumbo. Esa es la interpretación que dejó Xabi Alonso al finalizar el encuentro: «Me quedo con las cosas que han ocurrido dentro». El primer paso se dio entre el técnico y el presidente. Florentino Pérez habló con el tolosarra en la mañana del encuentro en Atenas. «He hablado esta mañana con el presidente y también con José Ángel. La comunicación diaria es clave», revelaba el tolosarra previo al partido. Desde el club, se están asumiendo las riendas de la situación que atravesaba el Real Madrid, respaldando públicamente al entrenador y enviando un mensaje directo a los jugadores.
Con los tres puntos ya asegurados, jugadores de la primera plantilla manifestaron su postura tras el pitido final en Atenas. Comenzando con el significativo abrazo entre Vinicius y Xabi Alonso cuando el ‘7’ fue sustituido, ambos repitieron el gesto minutos después sobre el césped del Georgios Karaiskakis al concluir el partido. Después de semanas de incertidumbre, el técnico y el jugador compartieron dos abrazos que sugieren que su relación se está recuperando. Esto es importante para el Real Madrid. Todo esto fue acompañado por un partido excepcional del brasileño, quien brindó dos asistencias y casi suma un gol a su cuenta personal.
Quien sí anotó fue Kylian Mbappé, ¡y nada menos que cuatro goles!, logrando el segundo hat-trick más rápido en la historia de la Champions en poco más de seis minutos. El francés también tuvo su momento ante la prensa, donde siguió la línea de unidad establecida en el vestuario. Al ser preguntado sobre la posible dependencia del club hacia sus goles, Mbappé afirmó: «No podemos hablar de Mbappé-dependencia. Hay que decir que soy uno de los responsables cuando no hemos ganado porque mi trabajo es marcar goles. Siempre es un placer hacerlo. Mis compañeros me ofrecen balones de calidad. Tengo la suerte de jugar en este equipo. Siempre intento marcar, a veces ocurre y a veces no, pero la intención de ayudar siempre está presente.» También agregó: «Los jugadores debemos proteger a los jugadores y al entrenador. Necesitamos estar unidos. Los madridistas están con nosotros», concluyó Kylian tras los recientes acontecimientos.
Otro jugador que se destacó fue Fede Valverde. Aunque su rendimiento en el campo fue discreto, sí se pronunció sobre la unidad del equipo en estos tiempos difíciles. «Después de una semana en la que se dijeron muchas cosas, estamos más unidos que nunca. Tener a Vini y a Mbappé es una bendición, pero contar con el mejor equipo del mundo comprometido es un honor. (…) No siempre es sencillo, pero el cuerpo técnico y los jugadores estamos más cohesivos que nunca», expresó el uruguayo en sus redes sociales. Otros jugadores como Camavinga y Tchouaméni también reiteraron a la prensa internacional el mismo mensaje que sus compañeros. “La prensa habla mucho, pero yo estoy aquí adentro y veo todo. Veo un vestuario sumamente unido, más que nunca. Creo que haremos todo lo posible para ganar y ayudar al míster”, manifestó Camavinga.
Sin margen de error en LaLiga, el Real Madrid está listo para retomar la competición doméstica tras una semana muy cargada de ruido en su entorno. Mantiene su posición como líder destacado a pesar de los recientes tropiezos contra Rayo Vallecano y Elche. Los de Alonso arrancaron la jornada con cinco puntos de ventaja sobre el Barça luego de vencer en el clásico. Sin embargo, esa diferencia se ha reducido a un punto, por lo que el equipo blanco no puede permitirse más tropiezos. Además, el Atlético de Madrid, que llegó a estar a 12 puntos de distancia, ahora está a solo cuatro tras la reciente dinámica de ambos grandes. La buena noticia para el Real Madrid es que la próxima semana sus dos rivales se enfrentarán, por lo que uno o ambos dejarán puntos en el camino.
Para el duelo contra el conjunto catalán, Alonso podrá contar con Courtois, Rüdiger, Militao y Mastantuono. Asencio es duda hasta el último momento debido a problemas de salud. En cuanto a Huijsen, el defensor deberá esperar hasta el encuentro contra San Mamés para volver a tener minutos.
El equipo de Xabi Alonso visitará Montilivi este fin de semana, un estadio que rememora la temporada 2023/24, cuando lograron una histórica tercera plaza que les permitió acceder a la Champions League de la temporada siguiente. Michel continúa al mando del proyecto, sin embargo, la situación actual es muy diferente. Los gironins están en la 18ª posición, con solo 11 puntos en su casillero y únicamente dos victorias en el campeonato. Por lo tanto, los de Xabi tienen una buena oportunidad para seguir recuperando sensaciones antes de una semana más exigente. Comenzará el miércoles 3 de diciembre con la visita a San Mamés, seguida de un encuentro en casa contra el Celta de Vigo y finalizará la semana con el partido de Champions ante el Manchester City.


