Así era la vida de más de 300 víctimas de una organización que explotaba a nepalíes en Albacete.
Un total de once personas, de las cuales seis han sido encarceladas, han sido arrestadas en la provincia de Albacete bajo la acusación de tráfico ilegal de personas y explotación laboral, al explotar a más de 300 ciudadanos de origen nepalí en fincas agrícolas. Las víctimas se encontraban en condiciones de hacinamiento y salubridad inaceptables en los inmuebles proporcionados por la red, que les exigía comisiones exorbitantes, les hacía trabajar hasta 12 horas diarias y en ocasiones ni siquiera les pagaba.
La operación ‘Franciskan-Everest’, llevada a cabo por la Policía Nacional y la Guardia Civil con el apoyo de la Inspección de Trabajo, comenzó a planearse en julio de 2024 en Villalgordo del Júcar (Albacete). Este jueves, la delegada del Gobierno en Castilla-La Mancha, Milagros Tolón, junto al comisario provincial de la Policía Nacional, Antonio Bueno, y el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Jesús Rodrigo, ofrecieron detalles en una rueda de prensa.
En total, han sido arrestadas once personas, y dos más están siendo investigadas por su participación en esta red criminal que movía a los trabajadores entre fincas agrícolas de las provincias de Albacete, Alicante, Castellón, Ciudad Real, Cuenca, Murcia, Valencia y Zaragoza.
La estructura de esta banda era compleja, con diversas ramificaciones interconectadas. Las víctimas eran introducidas en España con visados turísticos y desde entonces eran sometidos a explotación.
Condiciones «indignas»
La gran mayoría de los trabajadores, de origen nepalí, eran hospedados en inmuebles de Villalgordo del Júcar en condiciones «indignas e inhumanas», según explicó Tolón.
Estos alojamientos incluían colchones en el suelo donde los inmigrantes dormían hacinados, ubicados en áreas sin ventilación, con escasos baños, y en condiciones de vida que carecían de las mínimas normas de higiene y salubridad.
La delegada del Gobierno, Milagros Tolón, en rueda de prensa.
Desde estos alojamientos, los trabajadores se desplazaban diariamente en furgonetas que no cumplían con las condiciones de seguridad necesarias, lo que resultó en varios accidentes de tráfico, uno de los cuales provocó la muerte de un trabajador.
Algunos meses sin salario
La organización imponía condiciones laborales muy severas, con jornadas de hasta 12 horas. Además, exigían comisiones abusivas por los traslados, el alojamiento y la alimentación.
Se ha reportado que, en algunos casos, los trabajadores pasaban meses sin recibir más que su alimentación.
Uno de los inmuebles registrados.
Durante la operación, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado llevaron a cabo nueve registros, ocho en Villalgordo del Júcar y uno en La Roda, donde se confiscó dinero en efectivo, talonarios y cheques, teléfonos móviles, material informático, facturas, informes de trabajo, documentación fraudulenta y contabilidad clandestina; además de 12 vehículos, dos de ellos de alta gama.
Tolón enfatizó la colaboración entre la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Inspección de Trabajo y la Fiscalía, que contaron con el apoyo de Cruz Roja y de la Embajada de Nepal para ayudar a 322 personas, de las cuales 294 estaban en situación irregular.
Los detenidos y el informe generado han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de La Roda, que ha dictado prisión provisional y sin fianza para seis de ellos, y no se descartan nuevas detenciones.



