CRÓNICA. El Atlético ratifica su mal momento en Bilbao.
Semana complicada para el Atlético de Madrid, que ha sufrido otra derrota ante el Athletic de Bilbao, cerrando así una semana en la que ha perdido terreno en la lucha por el liderato. Dos salidas complicadas, pero dos derrotas que marcarán el cierre del año (y aún quedan muchos partidos importantes en diciembre).
El Atleti salió con la intención de imponer su juego, pero el Athletic presionó desde el inicio, generando peligro (como en el minuto dos, cuando Jauregizar casi anota tras un centro de Sancet, tras un robo en la banda) y complicando la creación del juego del Cholo.
En términos generales, el Atlético controló más el balón, pero las ocasiones claras eran del equipo vasco, que aunque no logró afinar sus disparos a portería, tuvo oportunidades muy claras de marcar en la primera mitad (Guruzeta en el minuto 10, Nico Williams en el 17 y 23, Sancet en el 22).
No obstante, el Atlético de Madrid también generó su peligro. Almada tuvo la mejor oportunidad para los rojiblancos (hoy de azul) con una jugada que inició Oblak, culminando con un centro de Julián Álvarez que exigió una gran intervención de Unai Simón en el minuto 18.
En los últimos minutos del primer tiempo, Julián Álvarez también tuvo otra oportunidad en el minuto 38, regateando en la frontal del área, pero su zurdazo pasó cerca del palo izquierdo.
EN LA SEGUNDA MITAD, EL GOL FUE PARA EL LOCAL
Con Koke ya en el campo (sustituyendo a Gallagher), el Atlético de Madrid buscó controlar más el juego y generar más oportunidades de gol. Lo logró en algunos momentos, aunque el partido en ocasiones se asemejaba a un intercambio de golpes, donde las ocasiones se sucedían rápidamente de un lado a otro.
Sin embargo, las oportunidades más peligrosas continuaban rondando la portería de Oblak. Barrios se mostraba como un jugador incansable, que no dejaba que le quitaran el balón y generaba el peligro deseado, aunque principalmente por el centro (las bandas no funcionaban como debían).
A falta de un cuarto de hora, la percepción era que quien anotara primero se llevaría la victoria. Nico Williams tuvo una oportunidad clara en el minuto 76, deshaciéndose de Sørloth en el área y disparando a quemarropa ante el esloveno, quien logró detener el tiro.
En este contexto, llegó el momento decisivo del partido. Con solo cinco minutos restantes, Sørloth remató claramente dentro del área, pero Unai Simón respondió de manera brillante. En la siguiente jugada, Berenguer sí consiguió lo que Sørloth no pudo (batir al portero rival). Un potente disparo desde la frontal de Berenguer que Oblak no pudo detener, 1-0, y a casa.
Con solo un minuto para el final, el Atlético tuvo una oportunidad de empate tras una falta provocada por Sørloth. Griezmann colgó el balón y Unai Simón desvió a córner, frustrando las pocas posibilidades que quedaban.
Lo que pasó, ya es pasado. Ahora… Eindhoven.



