El PP promueve que los ministros expliquen sus ausencias en el Congreso tras el incidente de Salazar.
El Partido Popular ha dado a conocer su intención de presentar una reforma en el Congreso que obligaría a los ministros a justificar sus ausencias en las sesiones de control al Gobierno. Esta iniciativa, anunciada este domingo por la portavoz del partido en el Congreso, Ester Muñoz, tiene como objetivo permitir la ausencia solo en caso de «citas ineludibles» acreditadas, con el fin de potenciar la transparencia institucional y prevenir, según afirman, la falta de rendición de cuentas en momentos políticos críticos.
La propuesta surge tras la confirmación de que siete ministros no estarán presentes en la próxima sesión de control, entre ellos la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, y la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría. Muñoz ha señalado estas ausencias y las ha relacionado con el ambiente generado por las denuncias de acoso sexual contra el exasesor de Moncloa, Francisco Salazar, un caso que, según la líder popular, «el PSOE ha intentado ocultar».
Muñoz ha demandado explicaciones al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y ha afirmado que el Ejecutivo actúa con opacidad: «No solo no ha asumido ninguna responsabilidad, sino que ha impuesto el silencio en el Partido Socialista, lo cual lleva a considerar que podría haber un encubrimiento», declaró.
La portavoz del PP ha subrayado que la ausencia de Montero ocurre justo cuando algunos sectores del PSOE la acusan de que «no se está conociendo toda la verdad», añadiendo que incluso habría solicitado a otros ministros no participar en la sesión. También criticó la falta de asistencia de Pilar Alegría, asegurando que «se reunía y almorzaba con Paco Salazar en un ambiente de confianza» tras conocerse las denuncias en su contra.
Muñoz ha argumentado que la situación del Gobierno actual requiere un mayor control parlamentario: «No puede ser que, en el momento más crítico del Partido Socialista, los ministros se ausenten del Pleno y no ofrezcan explicaciones». Además, ha recordado que Salazar se suma a otros escándalos en el entorno socialista, como Ábalos o Cerdán.
La reforma propuesta busca modificar el Reglamento del Congreso para que las ausencias ministeriales sean justificadas y aprobadas, con el propósito de evitar ausencias injustificadas en sesiones cruciales de control político.



