Túneles, corredores y enigmas subterráneos en la ciudad capital.
Tras el ajetreo de la capital española se encuentra otra ciudad, oculta a muchos: un intrincado laberinto de túneles, pasadizos, refugios, minas y galerías que han presenciado conspiraciones, escapes, guerras y amores clandestinos. Desde las profundidades del Palacio Real hasta estaciones de metro abandonadas, el subsuelo de Madrid esconde relatos que parecen sacados de una novela de misterio.
Una ciudad subterránea
Las venas y arterias ocultas de Madrid no solo están compuestas por tuberías y cables actuales. Durante siglos, sus cimientos han sido moldeados por reyes, arquitectos, militares y artesanos para dar lugar a una verdadera ciudad paralela. Aquí se entrelazan restos arqueológicos, infraestructuras olvidadas y tesoros ocultos.
Estaciones espectrales y trenes detenidos en el tiempo
La estación fantasma de Chamberí
Inaugurada en 1919 como parte de la primera línea de metro, la estación de Chamberí fue cerrada en 1966 debido a que sus plataformas no se adaptaban a los trenes más largos. Diseñada por Antonio Palacios, conserva su azulejería original y carteles publicitarios de la época. Hoy se encuentra restaurada y transformada en museo, ofreciendo un recorrido por la estética de mediados del siglo XX.
Pasadizos reales y caminos ocultos

El túnel de Bonaparte
Construido por José Bonaparte en 1811 para trasladarse desde el Palacio Real hasta la Casa de Campo sin ser visto, este pasadizo de 56 metros, realizado en ladrillo sobre granito, fue también la última obra del arquitecto Juan de Villanueva. Posteriormente, Alfonso XIII lo utilizaría para su huida hacia el exilio. En la actualidad, se encuentra en proceso de rehabilitación para ser abierto al público.
Del Palacio Real a la Encarnación… y más allá
Felipe IV utilizaba un túnel que conectaba el Palacio Real con el Monasterio de la Encarnación. Oficialmente, se decía que era para asistir a misa en invierno; extraoficialmente, se usaba para visitas más discretas. Otros pasadizos conectaban con el Teatro Real, la Casa de los Vargas y, según algunas leyendas, incluso con la estación de Atocha.
Refugios bélicos y búnkeres olvidados

El búnker del Capricho
Situado a 15 metros de profundidad y con 2.000 m², la Posición Jaca fue el cuartel general del Ejército Republicano del Centro durante la Guerra Civil. Con áreas como sala de máquinas, enfermería y sistemas de descontaminación, es uno de los búnkeres mejor conservados de Europa.
Refugios en El Retiro
Bajo este parque existen accesos clausurados a refugios antiaéreos utilizados durante el conflicto, algunos ocultos bajo planchas metálicas o asfalto. En su momento, llegaron incluso a servir para el cultivo de champiñones.
Tesoros fortificados y cámaras acorazadas

La cámara del oro del Banco de España
A 38 metros bajo la fuente de Cibeles, esta cámara acorazada guarda parte de las reservas de oro del país. Su sistema de defensa más impresionante puede inundar el foso de acceso con agua de un arroyo subterráneo en cuestión de minutos si se detecta un intento de asalto.
Galerías de agua y la ciudad perdida

Los viajes de agua
Herencia árabe del siglo XVI, estos acueductos subterráneos llevaron agua potable a la ciudad hasta 1858. Algunos tramos, como el de Amaniel o el de la Fuente del Berro, pueden ser visitados hoy.
Medina Mayrit
Antes de ser Madrid, esta era la fortaleza musulmana de Mayrit. Aunque gran parte permanece enterrada, todavía es posible apreciar fragmentos de su muralla en el Parque Mohamed I.

Curiosidades y leyendas
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Luis Candelas, el bandido más famoso de Madrid, aprovechaba los túneles bajo la Plaza Mayor como refugio y ruta de escape.
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Debajo del Teatro Español existen pasadizos sellados que conectan con conventos, el Palacio Real y el barrio de las Letras.
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La Escuela de Minas de Ríos Rosas alberga la Mina Jorissen, una réplica funcional de una mina de carbón construida en 1963, abierta al público en fechas específicas.
Quizás la próxima vez que camines por la Plaza Mayor, cruces Cibeles o tomes el metro en Ópera, recuerdes que, bajo tus pies, hay pasillos olvidados, puertas cerradas con llave y salas que llevan décadas sin ver la luz.



