Desearía que fuera así con todos los equipos
Williot regresó para reivindicarse. La última acción del encuentro, esa en la que se enfrenta a Courtois como si este fuera un obstáculo, fue un momento que evocó el pasado. Esta jugada trae a la mente otra noche en el Bernabéu de hace unos meses, cuando el sueco retó a Lunin en circunstancias similares y fue derribado de manera evidente. Un penalti que quedó sin sanción, origen del desastroso arbitraje que sufrió el Celta ante el Real Madrid, lo que lo eliminó de la Copa del Rey. Esa herida todavía duele y lo seguirá haciendo durante un tiempo. Más información
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