El Tribunal Supremo ha rechazado más de 85 denuncias contra Pedro Sánchez desde su llegada al Palacio de la Moncloa.
Manos Limpias ha llevado a cabo esta semana una nueva denuncia contra Pedro Sánchez en la Sala Segunda del Tribunal Supremo. La organización ultraconservadora acusa al presidente del Gobierno de un presunto delito de revelación de secretos, citando la última entrevista de José Luis Ábalos en OkDiario. El exministro afirmó durante su charla con el medio digital que Sánchez le había hecho llegar información sobre «la investigación secreta de la Fiscalía a Koldo». No es la única acción legal que ha presentado el pseudosindicato contra el presidente o alguno de sus ministros en lo que va del año. El alto tribunal tiene pendientes de aceptar o rechazar otras cuatro denuncias «de la organización o de su presidente, Miguel Bernad», como ha podido confirmar este diario.
La ofensiva legal contra el Gobierno no es exclusiva de Manos Limpias. Vox, Hazte Oír, Abogados Cristianos, Iustitia Europa y numerosos ciudadanos particulares han convertido el Tribunal Supremo en su juzgado habitual. Público ha contabilizado las demandas interpuestas contra Pedro Sánchez desde junio de 2018, cuando asumió por primera vez la presidencia. La cifra es impactante: 85 querellas en menos de ocho años –varias agrupadas en causas comunes–. Todas han sido inadmitidas por los magistrados del alto tribunal. Este conteo excluye tres causas sin connotaciones políticas y alrededor de una decena de recursos contra el archivo de las denuncias pertinentes. Las querellas no solo afectan al presidente, sino que en su mayoría también se dirigen contra otros ministros y altos cargos de su partido.
Vox lidera en este contexto. El partido de extrema derecha ha interpuesto 12 querellas (una de cada siete) contra el jefe del Ejecutivo, a pesar de que ninguna ha prosperado en los tribunales. La última resolución fue divulgada este jueves. Vox solicitaba investigar a Pedro Sánchez, José Manuel Albares y Margarita Robles por el coste de los billetes de avión utilizados para repatriar a españoles detenidos en Israel tras su participación en la Flotilla Global Sumud, acusándolos de «posibles delitos de malversación y prevaricación». La Sala Segunda del Tribunal Supremo archivó la denuncia, considerando que los hechos «se limitan a decisiones gubernamentales legítimas dentro de las competencias constitucionales en política exterior y defensa, sin que existan indicios racionales de comisión» de los delitos mencionados, «evidenciándose que la querella persigue un propósito político sin fundamento fáctico penalmente relevante».
Esta es, de hecho, la lógica que guía la mayoría de las denuncias. Los picos, al revisar las fechas de las resoluciones, se producen en plena pandemia, durante la DANA que afectó al País Valencià y tras la última investidura de Pedro Sánchez. Solo en 2025, el Tribunal Supremo ha inadmitido diez querellas contra el presidente del Gobierno, aunque una de ellas aglutinaba en una «causa especial» una docena de demandas. El mismo tribunal desestimó al menos otras doce querellas el año pasado y ocho más en 2023. En 2022 se rechazaron cinco denuncias y en 2021, 17, casi todas relacionadas con las medidas adoptadas para frenar la expansión del coronavirus. Entre 2018 y 2020, se han inadmitido 32, de las cuales veinte, nuevamente, estaban agrupadas en una misma «causa especial» vinculada a la pandemia.
Las denuncias, con «recortes» de prensa
Este ha sido un período de gran actividad en el Tribunal Supremo. En lo que va de año, se han rechazado 21 querellas contra Pedro Sánchez, de las cuales doce están unificadas en la «causa especial» relacionada con la DANA. Vox, Iustitia Europa, Hazte Oír, Abogados Cristianos y Manos Limpias, esta última con hasta cuatro denuncias diferentes, son algunos de los grupos que acusan al presidente de cometer delitos de «imprudencia grave con resultado de muerte» y «imprudencia grave con resultado de lesiones». Sánchez figuraba en muchas de las querellas junto a otros ministros y altos funcionarios de su Gobierno. El conjunto de asociaciones ultraderechistas situaba al líder del Ejecutivo como «testigo de la tragedia» que azotó l’Horta Sud de València, cuestionándolo en sus escritos por no haber declarado la «emergencia nacional». El Supremo archivó todas las querellas presentadas al considerar que los «hechos imputados» no constituían «delito».
Lo mismo ha sucedido con otra denuncia de la Asociación Europea de Ciudadanos contra la Corrupción, que demandó al presidente y a cerca de cien dirigentes socialistas y empresas por «corrupción», mencionando tramas como la de los hidrocarburos o el caso Begoña Gómez, aún sin juicio. El Supremo decidió no tramitar la querella al detectar que se encontraba «incursa en fraude ley». Este argumento también ha sido utilizado por el alto tribunal para rechazar algunas de las querellas presentadas por Manos Limpias, que apelaban a «delitos de prevaricación, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos» o «blanqueo de capitales y traición a la patria«. El pseudosindicato presentó «recortes o enlaces de prensa» como prueba, razón por la cual los jueces decidieron inadmitir la denuncia. Vox recibió tres resoluciones desfavorables sobre querellas contra el presidente solo en 2025.
El libro de Sánchez, motivo de querellas
Las negociaciones antes de la investidura y la aprobación de la ley de amnistía también generaron una serie de denuncias por delitos de «usurpación de funciones», «cohecho» o «encubrimiento y colaboración con terrorismo» entre 2023 y 2024. Vox, Iustitia Europa y Hazte Oír presentaron varias de estas querellas. Durante el mismo tiempo, Pedro Sánchez lanzó su libro Tierra Firme (Península), en un evento central en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Este lanzamiento desencadenó al menos tres querellas distintas por «malversación de caudales públicos» de la agrupación ultraconservadora, todas ellas desestimadas, incluso en recurso de súplica. Los demandantes argumentaban que el libro era de «carácter privado» y no debía aparecer en la agenda pública del líder del Ejecutivo.
La otra gran oleada de querellas puede ubicarse en los meses posteriores al inicio de la pandemia. Pedro Sánchez recibió al menos una treintena de denuncias entre 2020 y 2021, la mayoría vinculadas al confinamiento y agrupadas en una nueva «causa especial». Es importante destacar que muchas de las querellas aquí incluidas apuntan a los responsables sanitarios y a los presidentes autonómicos de cada comunidad, pero solo once demandan responsabilidades al líder del Gobierno. Vox, Hazte Oír, Abogados Cristianos y varios particulares son nuevamente los principales actores detrás de estas denuncias.
Las querellas que no se agrupan en la «causa especial» imputan al presidente delitos de «homicidio por dolo eventual» y «omisión del deber de socorro», así como «restricciones a los derechos fundamentales derivadas de la declaración del Estado de Alarma» como parte de la estrategia para contener el número de contagios por coronavirus. El Tribunal Supremo ha detenido una vez más la estrategia legal de la extrema derecha.
En los casos donde estos partidos, pseudosindicatos o colectivos han apelado las resoluciones del alto tribunal o han solicitado alguna revisión, la respuesta siempre ha sido un no. Fuentes del Tribunal Supremo han confirmado a la redactora de Público, Pilar Araque Conde, que además de las resoluciones de los últimos ocho años, tienen «14 querellas o denuncias» registradas contra el presidente del Gobierno o alguno de sus ministros en lo que va de 2025, con cuatro de ellas inadmitidas y las diez restantes «pendientes de resolución sobre su admisión», la mayoría, de Manos Limpias y Vox.



