Danjuma pierde su brillo | Plaza Deportiva
VALÈNCIA. La temporada de Arnaut Danjuma en el Valencia CF ha alcanzado un nivel preocupante. El neerlandés llegó este verano con la etiqueta de jugador diferencial para el proyecto de Carlos Corberán y su inicio era alentador. En sus primeras siete titularidades, logró tres goles y una asistencia, cifras que confirmaban su potencial como una de las grandes armas ofensivas del equipo.
Sin embargo, desde aquella asistencia en Girona el 4 de octubre, su influencia ha ido disminuyendo progresivamente. En Liga no ha vuelto a estar involucrado directamente en ningún gol desde entonces. Solo pudo marcar en la Copa del Rey ante el Maracena en la primera ronda, algo que queda corto para un futbolista llamado a marcar diferencias en la competición nacional.
Las estadísticas empiezan a demostrar un ‘apagón’: siete partidos seguidos sin marcar ni asistir en Liga. Pero más allá de los números, lo que realmente inquieta es su disminución de impacto en los partidos. Cada vez participa menos, se involucra menos en el juego y, cuando tiene oportunidades, no logra estar en su mejor forma. Se le percibe errático en el uno contra uno, con poco desborde y sin la chispa que lo caracterizaba en las primeras jornadas.
Su bajón coincide, además, con un claro problema colectivo. En estos siete partidos en los que Danjuma ha pasado más desapercibido, el Valencia apenas ha logrado anotar cuatro goles. Una cifra que explica en gran parte el estancamiento ofensivo que sufre el equipo.
El Valencia solo suma 14 goles en lo que va de Liga, lo que lo convierte en uno de los equipos menos goleadores del campeonato. Solo Oviedo, Alavés, Rayo Vallecano y Getafe presentan números peores en este sentido. Una estadística que evidencia la carencia de eficiencia en un ataque que empieza a generar demasiadas dudas.
Corberán necesita recuperar cuanto antes la mejor versión de Danjuma. El técnico de Cheste es consciente de que el equipo depende, en gran parte, de que el neerlandés vuelva a ser ese jugador desequilibrante, vertical y decisivo que emocionó en su llegada. Porque si Danjuma no aparece, el Valencia pierde una de sus principales herramientas en un momento en que al equipo le cuesta demasiado hacer daño en ataque.



