La determinación del Real Madrid desmerece el esfuerzo del Baskonia.


Un impresionante Facundo Campazzo frena la reacción final de un Baskonia que no logró suficiente con su orgullo (y con Markus Howard) para conquistar la casa blanca.

Partidazo el que se vivió en el Movistar Arena. Real Madrid y Baskonia demostraron ser dos de los mejores equipos del continente en un encuentro de Euroliga que se caracterizó por el intercambio constante, donde la regularidad del equipo blanco resultó decisiva, especialmente cuando Markus Howard asumió el protagonismo para remontar en el último cuarto. Sin embargo, esto no pasó de ser una amenaza, ya que Facundo Campazzo tomó el mando en los minutos finales para asegurar la victoria de los suyos por 94-87.

Más allá de las mencionadas actuaciones individuales, el partido estuvo marcado desde el inicio por una igualdad que mantenía a todos pegados a la pantalla. Todo comenzó con un intercambio de canastas entre Alberto Abalde y Markus Howard, quienes iniciaron una serie de acciones sin que ninguno pudiera despegarse; tanto es así que el primer cuarto terminó con un apretado 24-23.

Poco cambiaron las cosas en el segundo periodo. Con un ritmo pausado y muchas visitas a la línea de tiros libres, la gran diferencia la marcaba el rebote, que era dominado por los blancos. Además, estos no cometían errores que fueran fáciles, a diferencia de los vitorianos. Fallos que, en cualquier caso, no les impedían estar muy metidos en el partido.

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