El técnico que le presenta dificultades al Real Madrid.
Es domingo, 14 de diciembre de 2025, y hoy se cumplen exactamente 203 días desde que Xabi se sentó por primera vez en la sala de prensa de Valdebebas. Han pasado casi siete meses desde la presentación de Alonso como entrenador del Real Madrid … y, si el equipo no logra vencer al Alavés en Mendizorroza esta noche, el día 204 podría marcar el final de su etapa. Ni los tres años de contrato que firmó, ni sus exitosos tres años en Leverkusen, ni siquiera sus cinco años como jugador del Madrid, donde logró la décima, le serán útiles si no gana en Vitoria. Así es el banquillo del Madrid: el más complicado para ciertos tipos de entrenadores, especialmente los más tácticos o intervenidos.
«En el Madrid, la victoria es solo el alivio de no haber perdido, y la derrota es una crisis»
Santi Cañizares
Exportero Real Madrid
«Probablemente, para entrenar al Madrid, lo más importante no es cuánto sabes de fútbol»
Luis Milla
Exjugador del Madrid
«En el Madrid, la victoria es simplemente el alivio por no haber perdido, y la derrota es una crisis. Como perder no está en los planes, cuando esto sucede, se genera un gran nerviosismo. No olvidemos que hablamos de un club que se ha desprendido de Heynckes, el entrenador que ganó la Copa de Europa después de 32 años», analiza Cañizares, exguardameta del club blanco.
«El Madrid es un club complicado, donde la presión que recibe un entrenador es muy diferente a la de otros equipos, y su posición de mando está influenciada por la importancia que tienen tanto el club como el vestuario», señala Sanchís, mítico central y capitán de los merengues.
«El Madrid tiene dos caras. Cuando ganas y consigues títulos, todo fluye y es el mejor lugar para estar. En cambio, cuando los resultados no son favorables, la presión es desmedida, más que en ningún otro sitio, y no todos los entrenadores están preparados para soportarlo», explica Baptista, otro centrocampista que vistió la camiseta blanca.
«En el Madrid, un empate es una derrota y una derrota es una crisis»
Casilla
Exguardameta del Real Madrid
«Quedar segundo en el Madrid no tiene valor», expresa Alfonso Pérez, a quien solían llamar simplemente Alfonso en sus épocas de goleador del Bernabéu. «En el Madrid, un empate es una derrota y una derrota es una crisis», añade Kiko Casilla, guardameta del club con escasos minutos como titular, pero presente en muchos partidos.
«Es un club donde solo vale ganar. Y cuando lo haces, solo vale seguir ganando», comenta Paco Jémez. «Voy más allá. Ganar no te asegura nada, porque si pierdes tres partidos, te despiden. Es una máquina de devorar entrenadores si no estás siempre en la cima», reflexiona Pavón.
«En el Madrid, un entrenador se enfrenta a un vestuario lleno de los mejores jugadores del mundo, cada uno con su ego, y lo más importante probablemente no sea cuánto sabes de fútbol», señala Milla. Luis, quien jugó en el club entre 1990 y 1997, destaca el ego que a menudo corrompe muchas facetas de la vida, y el fútbol no es la excepción, ni el Madrid: «He tenido entrenadores que no eran los más conocedores del fútbol, pero eran excepcionales manejando los egos del vestuario».
«He tenido entrenadores que no tenían los mejores conocimientos de fútbol, pero eran excepcionales manejando los egos del vestuario»
«La grandeza, el éxito y el lujo van de la mano con el ego. Y el ego, que no es más que la falta de humildad, es el mayor enemigo del ser humano. El vestuario del Madrid está colmado de ego, al igual que su dirección, su presidencia, su afición y sus periodistas», reflexiona Cañizares.
Ganarse el vestuario
«Es muy difícil ganarse al vestuario del Madrid, y muy fácil perderlo. Los futbolistas perciben rápidamente cualquier debilidad. Me sorprende que alguien tan inteligente, y un futbolista que ha sido tan grande como Xabi, no lo haya sabido ver», comenta Fernando Sanz.
«Un entrenador del Madrid debe extraer la mejor versión de sus 25 jugadores, que a lo mejor no se alinean con las características que él necesita para su filosofía de juego»
Manolo Sanchís
Excentral y capitán del Real Madrid
«Se dice que lo que se habla alrededor del Madrid no llega, pero sí llega al vestuario y a los entrenadores. Y si te afecta, es que no estás listo para ser entrenador del Madrid», analiza Casilla.
«El Madrid no se compromete con nadie ni aguarda por nadie. Y su entorno y sus medios tampoco», recuerda Pavón, que conoce bien esta realidad. «Ninguna información relacionada con el Madrid y, en este caso, con Xabi Alonso, es tan intensa o exigente como con el Barça o su entrenador actual, Flick», subraya el exfutbolista formado en La Fábrica. «No se acepta nada que no sea el máximo rendimiento. Xabi viene de ganar la Bundesliga con el Leverkusen, de forma invicta, un logro que difícilmente se repetirá en la historia de Alemania, y en el Madrid solo estamos en diciembre, ya no es suficiente y ya se busca un sustituto».
25 años de entrenadores
Si se revisa lo que va del siglo, el Real Madrid ha tenido 17 entrenadores en estos 25 años, incluyendo dos (Ancelotti y Zidane) en dos periodos diferentes. La lista es extensa y variada: Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, López Caro, Capello, Schuster, Juande Ramos, Pellegrini, Mourinho, Ancelotti, Rafa Benítez, Zidane, Lopetegui, Solari, otra vez Zidane, otra vez Ancelotti y, hasta ahora, Xabi Alonso.
En este cuarto de siglo que está por finalizar, el Madrid ha promediado un nuevo entrenador cada 16 meses, poco más de una temporada y un tercio de otra: «El entrenador del Madrid, que generalmente ha sido probado en otros clubes, al llegar se enfrenta a un club único. ¿Por qué? Porque es el mejor club de la historia y no se alcanza dicha categoría sin cierta complejidad», asegura Sanchís.
«No debería ser tan complicado entrenar al Madrid. Siempre que la autoridad del entrenador emane de la jerarquía del club, que debe ir de los dirigentes al técnico y del técnico a los jugadores»
Quique Sánchez Flores
Exlateral del Real Madrid
«Xabi desechó toda la autoridad el día del clásico debido al incidente con Vinicius. Ahí tuvo la oportunidad de fortalecerse, pero no solo no ocurrió, sino que se debilitó del todo»
Fernando Sanz
Exjugador del Madrid
Ya lo mencionó Guardiola esta semana antes del encuentro con el Madrid: «Si los directivos desean que la autoridad recaiga en los jugadores, así será. Y si desean que recaiga en los entrenadores, así será». Una reflexión con un destinatario claro: Florentino. «¿A quién le da poder el presidente del Madrid? Esa pregunta puedes responderla mejor que yo», dijo Pep a ABC cuando se le pidió que aterrizara su declaración en clave merengue.
«No debería ser tan difícil entrenar al Madrid. Siempre que la fuerza del entrenador provenga de la jerarquía del club, que tiene que ir de los dirigentes al técnico y del técnico a los jugadores. Si se respeta esa jerarquía, todo debería funcionar sin problemas», asegura Quique Sánchez Flores.
El enfado de Vinicius
Una jerarquía que, a juicio de Fernando Sanz, Alonso ha dejado escapar: «Durante mi tiempo, varios entrenadores vinieron con mano dura, pero esa mano dura era solo fachada. En el caso de Xabi, creo que comenzó bien en el vestuario, logró empatizar con los jugadores, pero todo se fue al traste el día del clásico por el enfado con Vinicius. Ahí tuvo la ocasión de fortalecerse, pero en lugar de eso, se debilitó por completo. Cualquier indisciplina debería ser penalizada para que el resto de compañeros comprendan que no pueden hacer lo mismo. Yo habría aplicado la sanción más severa del régimen interno del vestuario, obligado a pedir disculpas en mi presencia, y luego anunciado que no jugaría el próximo partido como castigo. Actuar de otra manera es perder el vestuario, y eso fue lo que le ocurrió».
Fue en ese momento cuando comenzaron los rumores y el entorno se empezó a caldear. Y eso suele ser el principio del fin. En el Madrid, sobre todo en la era de Florentino, ser entrenador implica ser el primer ejecutivo deportivo. Cada acción y palabras son evaluadas. «Por supuesto que la cantidad de opiniones acerca del Madrid influye. Esto es un signo de grandeza, pero también de inestabilidad. Todo está condicionado por lo que se diga, escriba u opine, sea verdad o inventado. Permanentemente, un entrenador debe tomar decisiones en medio de un ambiente externo tóxico», explica Cañizares.
«Un entrenador que llega al vestuario del Madrid debe, ante todo, familiarizarse con el club y entender su dinámica, y segundo, adaptar su filosofía de fútbol. Hay entrenadores que creen que lo más importante es imponer su idea de juego, y pienso que un entrenador del Madrid debe hacer brillar a sus 25 jugadores, que tal vez no encajan en su concepto. Esto, que parece obvio, ha resultado un desafío para algunos entrenadores», concluye Sanchís. Una reflexión que coincide con las estadísticas: los entrenadores más tácticos e intervencionistas han sido los que más rápido han fracasado en el Madrid. Los más flexibles y comunicativos, aquellos que manejan con destreza al vestuario (aunque a algunos les duela este término), son los que han logrado mejor rendimiento y mayor longevidad en el cargo.



