…y reflexionar que el Real Madrid desestimó a Pedri por no cumplir con el nivel esperado.
Al observar el juego de Pedri, recuerdo una anécdota que me compartió un exjugador reciente del Real Madrid. Durante un día de entrenamiento, Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo caminaban juntos hacia el campo de prácticas cuando, de repente, Xabi le preguntó a CR7 por qué se presentaba a entrenar con zapatillas de baloncesto.
El serio y profesional Cristiano Ronaldo, convencido de ser el mejor jugador del mundo (según él), respondió a su compañero con cierto desdén: “Pero qué dices, disculpa, estas son las últimas Nike que me han enviado”. A lo que el actual entrenador del Real Madrid replicó, señalando sus zapatos y haciéndolo con un gesto divertido de su mano derecha: “Perdona, pero se juega al fútbol con Adidas, y al baloncesto, con Nike”.
Así es, las botas de Pedri son Adidas, al igual que las de Leo Messi y Lamine Yamal. Curiosamente, llevan un apodo: ‘PREDRI’, combinación de su nombre y sus zapatillas. Además, tienen un dibujo de un plátano de Canarias, lo que refleja la singularidad de Pedri. No se trata de lujos extravagantes ni patrocinadores globales: solo plátanos de Canarias.
Pedri es la pausa, el ritmo, el director, el motor, el cerebro, la extensión de Flick en el campo, la aceleración, el metrónomo. Pedri es otra cosa.
Al observar el juego de Pedri y del Real Madrid, lo primero que me pregunto es cómo se desempeñaría el equipo de Alonso, otro conocido usuario de Adidas, con el canario en su alineación titular. La cantidad de goles y asistencias que el mago culé podría haber proporcionado a Mbappé, Vinicius Júnior, Rodrygo, Brahim, Endrick y Gonzalo sería impresionante. Imaginen el potencial si tuvieran un gran arco. Es emocionante pensar en lo que este futbolista prodigioso podría ofrecer a los blancos.
El Barça, efectivamente, tiene un gran presente y un futuro prometedor. Sin embargo, lo más importante es que tiene a Pedri. Porque el gol de ayer de Raphinha, que resolvió un partido complicado, es en un 75% (o más) fruto de la acción de Pedri, quien conduce el balón, lo sujeta a sus ‘PREDRI’, supera líneas rivales y se lo entrega en profundidad a Raphinha en el momento preciso para que el brasileño anote.
En febrero de 2018, cuando Pedri tenía solo 15 años, José Ángel Sánchez, Director General del Real Madrid, y mano derecha de Florentino Pérez, convenció a la familia de Pedri para que realizara una prueba en “La Fábrica” de Valdebebas durante una semana. Al finalizar esos siete días, lo llevaron a una oficina pequeña y le informaron que el Real Madrid no lo quería.
Balón a Pedri
“Me hicieron un favor”, diría más tarde la actual estrella del Barça, la selección y del mundo. “La verdad es que pasé un frío tremendo y, sí, me hicieron un favor cuando me dijeron que no me querían. ‘No das el nivel’, fueron sus palabras. Y eso me permitió acabar en el Barça, que era donde quería jugar”.
Reitero, puedes tomar a muchos futbolistas del Barça y disfrutar de sus cualidades, pero el futbolista total lo encuentras solo en Pedri. “Cuando las cosas se complican, le das el balón a Pedri y él lo soluciona todo”, comentó anoche Eric García, el comodín de Hansi Flick, el gladiador que inicia en el once del líder.
En febrero de 2018, cuando Pedri tenía solo 15 años, estuvo una semana a prueba en Valdebebas y el Real Madrid lo descartó porque, según sus técnicos, no daba el nivel.
Pedri es un líder, un genio, un jugador de ritmo, control y giros; es los ojos del equipo, el entrenador en el campo, el cerebro culé, los pies del Barcelona, tanto el derecho como el izquierdo. Pedri es el pegamento que une al campeón, quien tiene el partido en su mente y sabe qué le conviene al equipo en cada instante micro y cómo resolver las dificultades; es el ‘influencer’ azulgrana, el motor y la gasolina, la pausa y la aceleración, el timonel de las transiciones y casi un gol en cada inspiración.
Por eso, cuando el ‘dios’ Andrés Iniesta visita el Spotify Camp Nou, usualmente lleva con él a Paolo Andrea, su segundo hijo (Valeria, Paolo Andrea, Siena, Romeo y Olympia), sin duda para mostrarle cómo Pedri se mueve por el campo, imitando lo que papá hacía con esa misma camiseta.
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