Enrique Arnaldo, juez del Tribunal Constitucional, se une a la Real Academia de Jurisprudencia.
El magistrado del Tribunal Constitucional, Enrique Arnaldo, ha sido recibido esta tarde como nuevo miembro académico de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España (RAJyL). Durante su discurso sobre “El principio de estabilidad electoral”, enfatizó la conexión vital entre las normativas electorales y la calidad democrática de una nación, alertando sobre los peligros del «poder digital», es decir, los ataques que se realizan de forma digital.
En su exposición, indicó que, en pocos años, ha quedado demostrado que la denominada “desinformación” circula “plácidamente a través de las redes sociales”, causando un “impacto relevante y amenazante para la integridad de las elecciones y la salud de la democracia, que no puede defenderse violando sus propios valores y principios, con la libertad de expresión y la libertad de acción política en la cima de estos”.
“Estamos descubriendo, incluso en las democracias más veneradas, lo sencillo que resulta desmantelar los controles y equilibrios democráticos, mediante interferencias directas e indirectas en los procesos electorales y en el debate público”, afirmó. El nuevo académico subrayó que no se puede ignorar el “hecho notorio” de que un grupo de “fuerzas exógenas intenta erosionar la democracia mediante la injerencia en el proceso electoral”.
Frente a este riesgo, los estados tienen la obligación de cumplir estrictamente lo dispuesto en el artículo 3.1 del Protocolo Adicional del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que establece “la obligación positiva de garantizar que la libertad de expresión sea compatible con la celebración de elecciones libres, incluso en ausencia de pruebas directas de manipulación, siempre de manera equilibrada y proporcionada”.
En este marco, Arnaldo enfatizó que la cuestión fundamental no es tanto “quién vota”, sino “cómo se vota”, ya que esto determina que la voluntad del elector se forme de manera libre, sin condicionamientos ni manipulaciones.
En conclusión, el nuevo académico vinculó directamente la calidad democrática con la ley electoral y advirtió sobre los peligros de la ingeniería electoral: “Si la calidad de la democracia depende, en gran parte, de la ley electoral, para que sea efectiva debe evitarse la ingeniería electoral, ya que el sistema electoral por sí mismo no ofrece todas las respuestas sobre gobernabilidad, institucionalidad o el sistema de partidos; existen otras variables igualmente relevantes”.
El acto estuvo presidido por Luis María Cazorla Prieto, presidente de la RAJyL, y contó con la presencia de una amplia representación del ámbito judicial e institucional. El discurso de respuesta fue pronunciado por Pedro González-Trevijano, académico y presidente emérito del Tribunal Constitucional.
Entre los asistentes estaban la mayoría de los magistrados del Tribunal Constitucional, incluida su vicepresidenta, Inmaculada Montalbán; la presidenta y el vicepresidente del Tribunal Supremo, Isabel Perelló y Dimitry Berberoff; los presidentes de Sala Pablo Lucas Murillo e Ignacio Sancho; así como magistrados como Manuel Marchena, Carlos Lesmes, Pablo Llarena, Antonio Narváez y Antonio del Moral, entre otros. También asistieron vocales del Consejo General del Poder Judicial y el presidente del Tribunal Constitucional de Cabo Verde, José Pina.



